Ya lo decía Esopo…

Una de las formas más eficaces de transmitir un mensaje o una enseñanza, especialmente a los más pequeños, es a través de los cuentos, de los relatos con protagonistas del mundo animal. Eso son, básicamente, las fábulas, con muchas de las cuales hemos crecido varías generaciones. Sin duda, una de las más populares es la de “la cigarra y la hormiga”, que nos cuenta cómo, en el cálido verano, una cigarra se pasaba el tiempo cantando y disfrutando del sol, mientras que, su vecina la hormiga, trabajaba haciendo acopio de provisiones de cara al invierno.

Bueno, no voy a continuar con la narración , por otra parte, de sobra conocida. Pero sí quería rescatar el relato para ilustrar el escenario al que los equipos de fútbol se asoman estos días. Días de verano especialmente tórrido, poco apto para la práctica del fútbol,-cada verano parece peor que el anterior-, en los que la pretemporada parece prolongarse unas semanas más, situación que se torna más acusada por la sensación de provisionalidad que confiere el hecho de que el mercado de fichajes siga abierto. Es obvio que estas primeras jornadas no pueden ser utilizadas para realizar valoraciones concluyentes, pero no podemos olvidar que los puntos en juego son igual de valiosos que los de las últimas jornadas. Es por ello que, a la espera de que todos los equipos enderecen su rumbo y alcancen una velocidad de crucero, es muy importante sumar los puntos, como sea. Estos van a otorgar consistencia al proyecto y lo dotarán de la confianza necesaria para echar a andar. Y esto es aún más cierto en casos como el de la Real Sociedad, que inicia programa nuevo, con todas las dudas que ello siempre suscita. La Real de Sergio Francisco comenzó empatando en Mestalla, lo cual, al margen de sensaciones, siempre es un buen resultado. El juego del equipo ni me maravilló ni me decepcionó. Me dejó en un punto intermedio, expectante, atento a los siguientes movimientos, pero con un punto, obtenido lejos de casa, en el zurrón. De eso se trata, de sumar, por encima de otras consideraciones, a la espera de que el camino se despeje.

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Dicen que los gitanos dicen…

Dicen por ahí que los gitanos dicen que no quieren hijos con buenos principios. La razón parece estar en el hecho de que, si empiezas desde abajo, sólo puedes crecer. Había expectación por comprobar cuál fuera el comienzo del nuevo proyecto del Sanse, de la mano de Jon Ansotegi, y lo cierto es que, no ha podido ser más esperanzador. Los precedentes del filial en la segunda categoría de nuestro fútbol son escasos, pero el último es muy reciente, ya que se remonta a la campaña 2021-22, entonces con el hoy flamante entrenador del Real Madrid , Xabi Alonso, como director de orquesta. Se proyectaron muchas ilusiones en aquel programa, y, por momentos, dio la impresión de que podía terminar bien, pero, finalmente, una compleja serie de factores contribuyeron a que todo finalizara de la peor manera posible.
Cinco años más tarde, vuelve a presentarse una oportunidad de demostrar que el sueño de sostener un filial en la Segunda no es en absoluto descabellado. La singladura de Ansotegi arrancó con un triunfo por la mínima en casa, exactamente igual que en la temporada de referencia. Después de aquel triunfo, ¡el Sanse no volvería a ganar hasta la jornada 8! ¿Será por eso que los gitanos no quieren…?

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Los nervios de última hora

Restan menos de dos semanas para que se produzca el cierre del mercado de fichajes, y muchos son los que esperan este momento para cerrar sus operaciones, en unas condiciones que no habrían sido posibles semanas atrás. La Real Sociedad está aún en condiciones de mover ficha, y trabaja en esa dirección, aunque es la “operación salida” la que está planteando más problemas de los previstos.

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El Sanse no está tan solo

Repasando los datos relativos al debut del Sanse en Segunda en la 2021/22, he reparado en el hecho de que, la asistencia de público, fue en aquella ocasión muy inferior a la del reestreno del pasado domingo: según los datos oficiales, 2.597 espectadores acudieron en 2021, por los 6.323 del otro día. Son datos alentadores, si aceptamos la importancia del apoyo de la grada para salir airosos.

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