Xabi Alonso sigue en el alambre pese a las últimas victorias
El Real Madrid ha logrado dos triunfos consecutivos en apenas unos días, ante el Alavés en LaLiga y el Talavera en la Copa del Rey, pero ni siquiera esas victorias han servido para alejar las dudas que rodean a Xabi Alonso. El técnico vasco sigue bajo una vigilancia constante dentro del club, donde el crédito que adquirió tras su llegada se ha ido diluyendo de forma preocupante.
Sensación de vacío en el proyecto deportivo
Lo que inquieta en el entorno madridista no son tanto los resultados aislados como el panorama general que presenta el equipo. El juego no convence, el equipo no transmite solidez, y cada partido parece un ejercicio de supervivencia más que una construcción de algo consistente. La fragilidad ha pasado a ser una seña de identidad de un equipo que, salvo destellos puntuales, ha perdido su esencia competitiva.
El Sevilla y la Supercopa, dos exámenes cruciales
El calendario no ofrece respiro y tampoco margen de error. El próximo compromiso ante el Sevilla en el Bernabéu será una nueva prueba de fuego. En caso de superar ese escollo, llegará el turno de la Supercopa de España, un torneo que puede marcar el punto de inflexión para el banquillo blanco. Atlético de Madrid y FC Barcelona aparecen en el horizonte como rivales directos en un torneo en el que solo el título podría dar aire a un entrenador muy cuestionado.
El plan Xabi, sin rumbo definido
Pese a que se percibe un ligero cambio en la actitud de los jugadores, con más compromiso y entrega en los últimos encuentros, lo cierto es que el equipo no mejora en lo táctico. Xabi Alonso no ha logrado dotar al equipo de un estilo reconocible, y eso es precisamente lo que más preocupa en Valdebebas. El entrenador que llegó como símbolo de renovación y modernidad parece ahora desdibujado, falto de autoridad y sin la energía del mes de mayo, cuando fue presentado.
El partido de Talavera, una advertencia
En Copa del Rey, el Real Madrid sufrió más de lo esperado ante un Segunda RFEF. Un gol en el descuento del Talavera, que fue anulado, y un paradón salvador de Lunin evitaron un desastre mayúsculo. De haber caído eliminado, el futuro del técnico habría quedado sentenciado. El propio Xabi Alonso lo reconoció tras el partido, al afirmar que lo importante era pasar de ronda, dejando entrever la tensión interna.
Un club que no entiende de transiciones
En el Real Madrid, no hay espacio para las temporadas de adaptación. La presión es máxima, y el margen de error, mínimo. El equipo blanco está a cuatro puntos del liderato en LaLiga, pero la sensación de inseguridad es permanente. La directiva ya ha demostrado en el pasado que no duda en tomar decisiones si el rumbo no cambia. En este contexto, Xabi Alonso debe reaccionar ya si quiere revertir una dinámica que amenaza con cortar de raíz su etapa en el banquillo del Santiago Bernabéu.
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