Wimbledon mira al cielo: Ben Shelton, la estrella que quiere estrellar a Sinner
El estadounidense es la gran sensación de Wimbledon, aunque quiere demostrar al mundo del tenis de que es capaz de saltar al siguiente nivel
Ben Shelton, celebrando su victoria de octavos de final ante Sonego en Wimbledon
Alguer Tulleuda Bonifacio
09 JUL 2025 13:24
Un tipo alto, un físico colosal, con pintas de matón de barrio… si alguien pensase en Ben Shelton (Atlanta, 2002), la primera imagen que se le vendría a la cabeza sería la de un jugador de fútbol americano. Sin embargo, por mucho que a algunos pueda sorprenderle de primeras, el estadounidense es la última estrella que ha aparecido en el firmamento del mundo del tenis destinado a brillar con más fuerza que otros. Este chico lleno de contradicciones no necesita demostrar su capacidad a estas alturas, aunque ante Jannik Sinner en Wimbledon tendrá la oportunidad de confirmar que está listo para el siguiente nivel compitiendo contra los grandes astros del circuito.
La historia de muchos tenistas empieza desde que tienen uso de razón, aunque para Ben Shelton la raqueta llegó más por casualidad que por herencia. Si alguno pensase que el estadounidense tiene aires de futbolista de fútbol americano no estaría equivocado del todo; Shelton se inició en el deporte norteamericano antes de entender que lo suyo tenía más que ver con los reveses cortados que con los touchdowns. «Al terminar la escuela, muchos chicos grandes practicaban fútbol americano, y yo todavía no me había desarrollado del todo«, explicó una vez. «Quizá me cansé de ser embestido todo el tiempo«.
Una afición que llegó más tarde
A pesar de que tardó en iniciarse como tenista, se podría decir que Shelton llevaba el deporte de raqueta en las venas. Su padre, entrenador de tenis, inició a su hijo en el deporte que una vez practicó hasta terminar inculcando su pasión al muchacho Ben. Bryan Shelton no tardó en convertirse en su máxima inspiración, su preparador y también figura más importante de su carrera. A partir de ahí, todo fue rodado.
Ben Shelton, sensación en Wimbledon / Agencias
En agosto de 2022, después de ganar el título universitario individual de NCAA, captó la atención del mundo del tenis después de vencer a Casper Ruud en Cincinnati. En noviembre consiguió tres títulos Challenger consecutivos que llevaron al nacido en Atlanta a ganarse un puesto en el Open de Australia: “Soy consciente de que llegué bastante tarde al tenis, pero me enamoré de este deporte”, explicó. Su irrupción, sin embargo, llegó en el US Open 2023, un torneo clave para dar el salto a las primeras posiciones del ranking ATP.
El chico de las contradicciones
Si algo hace destacar a Ben Shelton por encima de otros es que es un chico lleno de contradicciones. Si sus 1,93 metros de estatura imponen respeto a sus rivales, su cara amable y cabello despeinado despiertan simpatía y entusiasmo. Es competitivo y agresivo en pista, pero también es humilde y ciertamente tímido fuera de ella; transmite energía al público, aunque prefiere evitar las multitudes para disfrutar su tiempo en casa. ¿Acaso existe un tenista así?
En pista, su excentricidad no se esconde en ningún momento; Shelton, uno de los pocos tenistas zurdos que quedan en el circuito, se caracteriza por su agresividad y potencia en los golpes. El espíritu de lucha incansable han llevado al de Atlanta a desarrollar un estilo de juego que lo hace destacar por encima del resto: «Intento jugar con un estilo único y hacer cosas que no hacen otros tenistas. He aprendido mucho de Nadal, porque él también es zurdo, pero intento sacar el máximo partido de mis aptitudes sin imitar a nadie». En un tenis cada vez más robótico, sus pinceladas dan color a un lienzo demasiado blanco sin su presencia.
Ben Shelton, sensación en Wimbledon / Agencias
Un Wimbledon para consolidarse
Esta edición de Wimbledon era una especial para Ben Shelton. El estadounidense llegaba al Grand Slam londinense estrenando su condición de Top-10 por primera vez en su carrera, aunque el de Atlanta iba a encontrar en el All England Club una versión desconocida capaz de alumbrar las pistas de Londres. En un terreno que para Shelton es prácticamente desconocido, el estadounidense ha ido avanzando de ronda en ronda con una suficiencia nunca vista demostrando que es un tenista más maduro que en otras ocasiones. Y es que a sus 22 años, Ben ya ha llegado a la segunda semana en todos los Grand Slams… y las que les quedan.
Se enfrentará en cuartos de final al muro más alto de todos, el número uno del circuito, un Jannik Sinner que viene de salvar una bala mortal en octavos que finalmente no llegó tras la inoportuna lesión de Grigor Dimitrov. El transalpino llega con dudas ante la gran sensación de Wimbledon, aunque con la certeza de que el transalpino se crece en los grandes escenarios y que su mejor tenis todavía está por llegar. Un partidazo que paralizará el mundo del tenis en el escenario más mítico de todos.
