Una jubilada de auxiliar de enfermería, sobre su pensión tras trabajar 25 años: «No me parece justa»

Silvia tiene 67 años y cobra 1.790 euros al mes, pero considera que no es suficiente dada la dureza de la labor que cumplió

Silvia se jubiló a los 62 años y considera que la pensión no le alcanza para vivir dignamente / Noticias Trabajo

Ronald Goncalves

02 NOV 2025 12:48

Las pensiones son un tópico álgido a lo largo de todo el mundo por la sensación generalizada de que no suelen ser suficientes para llevar una vida digna, y las naciones que componen Europa no son la excepción.

En este sentido, resulta pertinente resaltar las declaraciones de Silvia, una jubilada de 67 años que acumula un lustro cobrando la jubilación tras 25 años dedicados a su labor de auxiliar de enfermería en Francia, quien resalta cómo el monto ingresado no es suficiente para subsistir de manera digna.

Mi pensión de jubilación es de 1.790 euros brutos al mes, o aproximadamente 1.625 euros netos», informa, describiendo que es una suma que considera «insuficiente, teniendo en cuenta la dureza del trabajo que he realizado durante tantos años”.

“Como mi marido era vendedor y cambiaba a menudo de empresa, por lo que nos mudábamos con frecuencia. Trabajé en varios centros, sobre todo en hospitales, tanto públicos y a veces privados y residencias de ancianos”, recordó, pasando por instituciones de salud de localidades como Le Mans, Laval, Angers y Rennes.

En este sentido, subraya: “Creo que si hubiera pasado toda mi carrera en el mismo sitio, me habría aburrido. Pero al cambiar de departamento cada pocos años, aprendía cosas nuevas y conocía otros métodos”.

De acuerdo con lo descrito por Silvia, trabajó como enfermera de neonatología en un hospital privado cuidando de bebés prematuros, pero sus servicios eran necesitados en múltiples sentidos: “Llegaba sistemáticamente a equipos con poco personal. Siempre me recibían bien, porque sabían que podían contar conmigo”.

Últimamente, en octubre de 2020, la ex profesional de la salud se retiró a los 62 años, momento en el que acogió la jubilación «con gran entusiasmo» para finalmente “cuidarme a sí misma y hacer cosas para las que antes no tenía tiempo”.

No obstante, la realidad terminó siendo muy diferente. “Recibo una pensión completa, pero no me parece justa en comparación con el esfuerzo y la responsabilidad que implica este trabajo. Las largas jornadas, el trabajo físico, las noches sin descanso y la falta de reconocimiento pesan mucho con los años”, opina.

Sin embargo, Silvia asegura estar contenta con su vida, por lo que ahora quiere “disfrutar del tiempo libre, viajar y cuidar de mí misma, después de tantos años cuidando a otros”, incluso a pesar de que las circunstancias económicas no sean las que anticipaba de cara a llevar una vejez calmada y sin preocupaciones financieras.

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