Un gran reto para el futuro. Opinión de Xavi Torres

Los jugadores del Barça se marchan a vestuarios tras el partido / Valentí Enrich

En el partidazo de Montjuic el PSG se llevó los tres puntos. El Barcelona tuvo sus ocasiones pero la sensación que deja el encuentro, sobre todo por lo visto en la segunda parte, es que el campeón de Europa está todavía un punto -o varios- por delante. La decepción es grande porque el gol de la derrota azulgrana llegó en el último suspiro y porque va a ser muy difícil encontrarse otra vez al PSG sin Marquinhos, Joao Neves, Dembélé, Doué y Kvarastskhelia.

Dicho esto, sin embargo, tras el 1 a 2 el vestuario debe sacar conclusiones positivas. De entrada porque no hay equipo en el mundo con mejor físico que el de Luís Enrique; porque sus jugadores, además, tienen un nivel técnico espectacular y, finalmente, porque tácticamente están muy bien trabajados. Por poner solo dos ejemplos, uno con balón y otro sin él, su salida desde atrás es ejemplar y su presión, también. Todo el mundo vio ayer el contenido del trabajo de dos años y pico del extécnico azulgrana en París. Pues bien, así y todo, el Barça fue capaz de dominar la primera parte, de avanzarse en el marcador y de crear dos tremendas ocasiones que no acabaron en gol por las intervenciones de Zabarnyi y Achraf bajo palos. El ritmo del partido y los ajustes de Luís Enrique en el descanso acabaron con las ilusiones azulgranas. La última jugada del partido, con un rondo espectacular del equipo francés, es una oda a la personalidad.

El reto es maravilloso. Hansi Flick y los futbolistas del Barcelona tienen ante sí la oportunidad de subirse al carro de la humildad y trabajar sin descanso para tratar de convertirse en el mejor equipo de Europa. Si en el primer año del técnico alemán el equipo ha sido capaz de ganar Liga, Copa y Supercopa y de acariciar la final de la Liga de Campeones, es que los mimbres son buenos. Sin embargo, como se vio ayer, quizás eso no sea suficiente. Toca encontrar soluciones colectivas, por ejemplo, cuando a Pedri le ponen un perro de presa como Zaire-Emery para convertir el partido en un diez contra diez o para cuando se apaga la energía de Lamine Yamal que, tras salir de una lesión, brilló antes del descanso pero en la segunda parte apenas tocó veinte balones. Cuando tus dos mejores jugadores no ‘están’ la solución pasa por el trabajo bien hecho del resto de los compañeros bajo el paraguas de una idea coral.

En este sentido y en lo que va de proyecto, el Barça de Hansi Flick ha dado tantos pasos interesantes que se hace imposible caminar sobre un terreno pesimista. Todo lo contrario: hoy Lamine Yamal, Pedri y compañía han aprendido más que en sus últimas cincuenta victorias. Ni un paso atrás.

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