Un Balón de Oro dividido: estos son los principales candidatos

La temporada 2024-2025 se encamina a su desenlace con una certeza: el Balón de Oro no tiene todavía un favorito claro. Las múltiples candidaturas, la diversidad de torneos aún por disputarse y la ausencia de un dominador absoluto abren un abanico de posibilidades como no se recordaba en la última década.

El contexto: sin hegemonías y con muchas variables

La final de la Champions League entre Inter de Milán y París Saint-Germain no ha resuelto del todo las dudas. Ambos equipos han tenido figuras determinantes en su camino hacia Múnich, pero ninguno ha contado con un jugador que se haya destacado claramente por encima del resto. Y mientras tanto, el panorama internacional se completa con una Nations League aún por jugar y con la novedosa edición del Mundial de Clubes a disputarse este verano, que también podría inclinar la balanza.

France Football, en colaboración con la UEFA, vuelve a tener sobre la mesa un dilema apasionante. ¿Premiar la regularidad? ¿La estadística? ¿El impacto colectivo? ¿El valor simbólico? Todo está en juego.

La armada del FC Barcelona: nombres con peso

Pese a la eliminación europea en semifinales, el FC Barcelona ha firmado una temporada notable en el ámbito nacional. Con la Supercopa y la Copa del Rey ya en el bolsillo, y LaLiga aún en disputa, tres nombres propios brillan con luz propia:

  • Raphinha, con 32 goles y 25 asistencias, ha sido el líder estadístico de la plantilla. Si los culés conquistan el campeonato doméstico, su papel en el equipo será determinante en la carrera por el premio.

  • Lamine Yamal, con solo 17 años, suma 15 goles y 24 asistencias. Su proyección, carisma y rendimiento podrían pesar aún más si destaca en la Nations League con la selección española.

  • Pedri, menos brillante en cifras, ha sido esencial en los partidos clave. A sus 6 goles y 7 asistencias, podría sumar el reconocimiento por ser el motor del equipo en los momentos de mayor exigencia.

No hay que olvidar al eterno Robert Lewandowski, que a sus 36 años aún opta a ser el máximo goleador del campeonato español, y ya acumula 40 goles en la temporada. Su experiencia y regularidad podrían abrirle una puerta, aunque sin títulos europeos, su perfil pierde fuerza.

Dembélé y Lautaro: el impacto de la Champions

Los dos finalistas europeos también cuentan con dos firmes aspirantes al galardón.

  • En el París Saint-Germain, Ousmane Dembélé ha asumido la responsabilidad tras la marcha de Mbappé. Ha firmado su mejor temporada como profesional, con 33 goles y 12 asistencias, y aún puede sumar la Champions, la Copa de Francia, la Nations League y el Mundial de Clubes.

  • En el Inter de Milán, Lautaro Martínez ha sido decisivo en las rondas eliminatorias. Sus 22 goles y 7 asistencias y su condición de capitán lo colocan como estandarte de un equipo que podría coronarse campeón de Europa y sumar la Serie A y el Mundial de Clubes.

Ambos representan dos modelos distintos: Dembélé, la consagración tardía de un talento precoz. Lautaro, la confirmación de un líder en plenitud.

Mbappé, Salah, Kane: los ‘tapados’ con opciones

Kylian Mbappé, ahora en el Real Madrid, ha rendido a nivel individual aunque su equipo no ha destacado colectivamente. Aun así, sus 35 goles y 4 asistencias, sumados a una posible buena Nations League y al Mundial de Clubes, lo mantienen en la conversación.

Mohamed Salah ha brillado en Liverpool. Con 33 goles y 23 asistencias, ha sido el gran artífice de una temporada en la que los ‘reds’ solo han podido ganar la Premier. Su carisma y popularidad podrían empujarle si cierra la campaña con un buen rendimiento.

Harry Kane, máximo artillero europeo con 36 goles y 12 asistencias, ya tiene en su haber la Bundesliga con el Bayern. Si el conjunto alemán levanta el Mundial de Clubes, su figura cobraría aún más relevancia.

¿Y los porteros? Una posibilidad remota pero no imposible

Porteros como Gianluigi Donnarumma (PSG) o Yann Sommer (Inter) podrían beneficiarse si sus actuaciones en la final de Champions o en el Mundial de Clubes resultan decisivas. Aunque históricamente es difícil para un guardameta ganar el Balón de Oro, el precedente de Lev Yashin (1963) y los reconocimientos recientes a Courtois y Neuer permiten mantener viva esa esperanza.

¿Una edición como la de 2004?

Hay que remontarse a 2004, cuando Andriy Shevchenko ganó el Balón de Oro con “solo” una Serie A conquistada, para encontrar un contexto tan abierto. Aquel año, otros grandes jugadores como Deco (campeón de Champions con el Oporto) o Ronaldinho (sin títulos, pero deslumbrante en su primer año en el Barça) también compitieron por el galardón en un contexto sin hegemonías.

La edición de 2025 podría parecerse mucho a aquella: sin Messi, sin Cristiano, sin una figura absolutamente dominante, y con varios protagonistas de alto nivel en distintos frentes.

A falta de las últimas batallas de la temporada, el Balón de Oro 2025 aún no tiene dueño. Las finales, los torneos internacionales y el rendimiento colectivo seguirán siendo determinantes. Pero más que nunca, el galardón parece más democrático, más imprevisible y más emocionante. La carrera está abierta… y solo queda esperar al mes de octubre para conocer el desenlace.

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