Un agente de viajes recomienda evitar estos cinco tipos de turistas: «Debes alejarte lo máximo posible»

El mes de agosto es uno de los más saturados por la gran afluencia de turistas en los destinos populares

Turistas se remojan de la intensa calor de primeros de este mes en la Plaza de Cataluña de Barcelona. / EFE / Albert Olivé

Javier Fidalgo

20 AGO 2025 13:54

En verano, muchos españoles aprovechan estas semanas de agosto para hacer las maletas y disfrutar de unas merecidas vacaciones. No obstante, también es uno de los meses más saturados en cuanto a turismo.

En los destinos más populares, se produce una sensación de mayor densidad debido a la gran afluencia de turistas. Esta situación no tiene por qué ser negativa, pero aumenta las probabilidades de coincidir con algún viajero que podría arruinar la experiencia.

Esta es la advertencia de un agente de viajes de la agencia Taruma, que ha compartido en una publicación su propio ránking: «Si viajas a viajar este verano, procura alejarte lo máximo posible de estos cinco tipos de turistas».

En primer lugar, el experto recomienda evitar al «turista rata». Según cuenta, este tipo de viajero no quiere pagar por ninguna actividad: «Con tal de ahorrarse el precio de las entradas al acuario, prefiere llevarse a sus hijos a realizar un tour por la sección de pescadería de cualquier supermercado».

No busca viajar a un destino, siempre busca «viajes de marca blanca, productos prefabricados que quieren imitar a otra cosa a la que se parece, pero que en realidad no es», sentencia.

A continuación, «el party animal», un turista al que solo le interesa salir de fiesta. «Lleva viajando más de 20 años, pero no conoce ninguna ciudad con la luz del día», explica con ironía. «Ha bebido tanto alcohol en sus vacaciones que si está sangrando no puedes fumar cerca de él por peligro de combustión», bromea el agente de viajes.

En la tercera posición encontramos a «el playas», un viajero que no concibe las vacaciones sin estar cerca de la costa. «Necesitas unas gafas de sol para poder abrir su maleta», y su cuerpo, «resuena como un tambor» si le propinas una palmada.

La plata es para «el hooligan», un turista aficionado al fútbol que «presume de pertenecer a un equipo del que probablemente no sea ni socio». En este caso, hablar con él de otro deporte puede ser un reto: «Resulta especialmente complicado mantener una conversación coherente de más de 5 minutos que no trate sobre fútbol».

Finalmente, el trono es para el «turista cleptómano». El agente cuenta que, si conoces a uno, «puedes darle directamente el pésame, ya que la vida de una persona que necesita robar las pilas, las bombillas y los rollos de papel higiénico de la habitación de un hotel tiene que ser muy triste».

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