Sofía Fuente: «Es un reto y si alguien tiene algo que perder es el Barça»
Sofía Fuente (Madrid, 2005) tendrá este domingo el difícil reto de tratar que las cracks del FC Barcelona no le marquen ningún gol en la eliminatoria a partido único de octavos de final de la Copa de la Reina. Esta portera formada en las categorías inferiores del Real Madrid triunfa ahora consolidada en el Alavés, con tan sólo 20 años, siendo uno de los motivos por los que el cuadro babazorro pelea con el filial azulgrana por el liderato en la categoría de plata del fútbol español. Pero ahora le tocará medirse a las mayores, y en MD quisimos charlar con ella un rato sobre este partido.
¿Cómo vives los días previos de un partido así?
Bueno, al final creo que todo el equipo lo vive como un reto. Está claro que es muy difícil, pero creo que, si alguien tiene algo que perder, son ellas. Parten clarísimamente como favoritas: para empezar, son una categoría superior y no hace falta añadir mucho más. Para nosotras es una oportunidad. Queremos, sin duda, ponérselo complicado, que sufran y que les cueste.
Ahora vamos al partido, pero antes quiero hablar un poco de ti. Para quien no te conozca, ¿cómo eres como portera y cuál ha sido tu trayectoria? Preséntate un poco.
Como portera me considero valiente. Me siento muy cómoda jugando adelantada, siendo protagonista en el juego de pies, ayudando al equipo en los balones a la espalda y siendo decidida en el juego aéreo. También me siento cómoda en los uno contra uno.
En cuanto a mi trayectoria, he tenido la gran suerte de formarme en el Real Madrid. Entré con 15 años y estuve allí cinco años. Empecé en el juvenil, subí pronto al filial y luego tuve la suerte de estar dos años en dinámica completa del primer equipo, viviendo muchas experiencias y aprendiendo muchísimo. El cuarto año estuve cedida aquí, en el Alavés, y en el quinto regresé al Madrid. Finalmente, la temporada siguiente me fichó el Alavés.
Eres muy joven y perteneces a una generación que está viviendo un fútbol femenino distinto al de las futbolistas más veteranas. Con apenas 20 años ya sabes lo que es un vestuario profesional y la dinámica de un primer equipo como el del Real Madrid. ¿Cómo valoras haber tenido estas condiciones que otras jugadoras no pudieron tener?
Desde el primer día me sentí muy afortunada. Recuerdo perfectamente el primer día que subí a entrenar con el primer equipo y, aunque parezca una tontería, el hecho de entrenar por la mañana en campo natural me hizo pensar: “yo quiero esto para mi vida siempre”.
He tenido mucha suerte de vivir el día a día en un equipo como el Real Madrid, con todos los recursos que tienen los clubes top, donde no nos falta de nada. Está claro que esto es gracias a lo que han hecho muchas jugadoras durante años en otros clubes. Gracias a ellas, hoy el fútbol femenino puede disfrutar en muchos equipos de casi todos los recursos, y ojalá pronto sea así en todos, igual que en el fútbol masculino.
Estando en un club como el Real Madrid, llega un momento en el que decides salir. Es una decisión ambiciosa: podrías haberte quedado esperando tu oportunidad, pero apuestas por buscar titularidad y crecer en el Alavés. ¿Cómo fue ese momento y por qué tomas esa decisión?
Cuando estás en un filial como el del Real Madrid o el Barça tienes dos opciones: aguantar, aguantar y esperar, que es totalmente válida, pero desde mi punto de vista muy dura; o salir a formarte. En mi caso, salir a una categoría inferior al primer equipo del Real Madrid, pero la misma que el filial, y hacerlo en un club donde iba a ser importante, algo que el Alavés me transmitió desde el principio.
Fue una decisión que afronté con ilusión. Sentía que era el momento de salir y tomar otro camino. Ojalá el día de mañana pueda haber otro contacto, nunca se sabe, pero a día de hoy estoy muy feliz con la decisión que tomé. Lo tenía muy claro. Cada una tiene su camino y, siendo tan joven, estoy muy contenta de la importancia que tengo aquí.
Cuando cierras los ojos y piensas en el futuro, ¿cómo te ves dentro de cinco años? ¿Te imaginas siendo una de las grandes porteras del fútbol español?
Soy una chica muy positiva y soñadora, sueños no me faltan. Pero es verdad que no me gusta mucho la pregunta de dónde me veo en cinco años, porque en el fútbol y en la vida pueden pasar muchas cosas: lesiones, cambios… nunca sabes dónde vas a estar.
Ojalá esté en un club donde me sienta importante, que opte a cosas, y ojalá algún día pueda jugar competiciones europeas importantes. Sobre todo, en un club ambicioso, algo que encaja mucho con mi personalidad.
Volvemos al presente. Estáis viviendo una lucha muy bonita con el filial del Barça por el primer puesto. Una semana lidera uno, otra semana el otro. ¿Cómo estás viviendo esta pelea?
Ahora mismo creo que estamos empatadas a puntos. No sé si ellas están por delante. Queda toda la segunda vuelta y sabemos lo difícil que va a ser. Hemos hecho una primera vuelta muy buena y somos un club ambicioso. Nuestro principal objetivo es el ascenso, pero también tenemos en mente ganar la Liga y quedar primeras. Va a ser una lucha muy bonita con el Barça.
El domingo te enfrentarás a muchas jugadoras que por edad podrían estar en el filial, y con algunas incluso has coincidido en selecciones. ¿Mantienes contacto con ellas?
Sí, sobre todo con Vicky y con Aïcha. Son con las que más he coincidido. Con Vicky compartí Europeo y Mundial, y con Aïcha el Europeo y mucho tiempo juntas.
¿Habéis hablado estos días o cada una está centrada en lo suyo hasta el partido?
Con Vicky hablé un poco el otro día, pero poca cosa.
El otro día marcó un golazo en París. A nivel deportivo, tener delante a una jugadora como Vicky es un gran reto para una portera.
Sí, Vicky y muchas otras. El Barça tiene a las mejores jugadoras del mundo. En mi caso, tengo la suerte de conocer un poco más a Vicky porque he compartido muchos entrenamientos con ella, aunque hace tiempo que no coincidimos. Es un gran reto enfrentarse a ella y al resto, que son jugadoras de máximo nivel.
¿Cómo te preparas para un partido así? ¿Hay mucho estudio o pesa más la intuición durante el partido?
El cuerpo técnico está haciendo una gran labor de análisis del rival y nos lo ponen muy fácil, ofreciéndonos todos los recursos. En mi caso, para estudiar a las jugadoras más ofensivas.
La clave está en no darle una importancia excesiva. Es talento propio, estar preparada, tener la tranquilidad de que lo has hecho muchas veces y sabes hacerlo. Evidentemente hay muchas jugadoras muy buenas que estudiar, pero no preparo este partido de una forma radicalmente distinta. A mí no me va bien darle más importancia que a otros partidos.
¿Tienes algún ritual o superstición antes o durante los partidos?
Tengo compañeras muy supersticiosas, pero yo no. Sí que tengo rutinas, pero no me afectaría no hacerlas. Por ejemplo, cuando salimos al campo y hacemos el grito, suelo ir a mi portería, dar un salto y tocar el larguero. Pero si no lo hiciera, no pensaría que voy a jugar mal. Es más rutina que superstición.
Pensando en el partido, si te hablo de una tanda de penaltis, ¿qué te viene a la cabeza? Entiendo que lo firmaríais.
Lo firmaríamos todas ahora mismo. Llegar a una tanda de penaltis sería muy gratificante después del esfuerzo que va a suponer el partido. En los penaltis todo se iguala, es un 50-50, y cualquiera puede ganar. Ojalá lleguemos y a ver qué pasa.
Ahí la portera tiene un papel clave.
Sí, en los penaltis las porteras tenemos mucho protagonismo. A mí es algo que me gusta porque es muy emocional. Ojalá lleguemos a ese momento.
