Sergi Gómez: «Me voy muy feliz y orgulloso de lo que he hecho en el Espanyol»

Pocos jugadores han dejado tanto cariño y agradecimiento en su adiós como Sergi Gómez Solà (Arenys de Mar, 28/03/1992). Y eso no es casualidad. El ya ex capitán del RCD Espanyol puso punto final a cuatro años de blanquiazul siendo un ejemplo de profesionalismo y “muy orgulloso de haber defendido con todo mi valor y todas mis ganas este escudo y este brazalete” asegura.

Ahora, el central afronta paciente la que será su primera aventura lejos de España, seguramente la última como futbolista. Mientras tanto, seguirá disfrutando de sus tres pasiones: la psicología (está estudiando la carrera), la magia y, sobre todo, su hijo Milo.

¿Cómo está? ¿Qué se siente al ser un agente libre?

Me suena raro esto de ex. Pero así fue, he completado mis cuatro temporadas aquí en el club, muy feliz de esta etapa. He vivido y aprendido muchas cosas, cuento con los míos y muy orgulloso de haber defendido con todo mi valor y todas mis ganas este escudo y este brazalete. Ahora está siendo tranquilo el verano, disfrutando de la familia, de los amigos y de la paz después de esos días tan intensos del final de temporada.

¿Cómo está viviendo estos días de llamadas, etc…?

En ese sentido soy bastante atípico. Vivo muy tranquilo, sé lo que quiero y sé lo que necesito. Hay comunicación, hay intereses, pero hasta que no llegue el momento no pienso tomar la decisión.

Recientemente se habló de la posibilidad de que jugara el Mundial de Clubes con Rayados de Monterrey.

Redes sociales no utilizo. A las personas de mi confianza cuando hay algo importante se cuelga y se comunica, pero no utilizo a diario las redes sociales. No me interesa saber lo que hacen los demás, no quiero gastar el tiempo así. Sí que me llegaron esos rumores, hay parte de cierto pero ya sabes cómo va el mundo del periodismo y en estos momentos de verano cualquier cosa explota. Creo que es positivo.

Ahí están Óliver y Ocampos, con los que coincidió en el Sevilla.

Tengo una excelente relación, también con Sergio Canales. Incluso con Sergio Ramos, que coincidimos en la selección española con Luis Enrique. Un equipazo, están haciendo una buena campaña y feliz por ellos.

¿Le hubiese hecho ilusión compartir eje de la zaga con Ramos?

Es un líder nato. He tenido la suerte de compartir con él entrenamientos y algún partido. Su nombre habla por sí solo.

¿Se atreve a mojarse en el eterno debate Ramos-Puyol?

Lo he dicho siempre públicamente y abiertamente, que mi ídolo desde la infancia ha sido siempre Carles Puyol. Porque he tenido la suerte de poder, no solo compartir con él entrenamientos y partidos durante muchos años, cuando él era capitán y cuando subíamos de la cantera, sino que he conocido a la persona que hay detrás. Es excelente en todo y si me tengo que mojar me mojaría por Puyol, por lo que te he dicho. Pero el nivel de Ramos, el liderazgo que tiene y lo que sigue dando con la edad que tiene es de admirar. Para mí son dos grandes centrales y dos grandes ejemplos a nivel mundial.

Comentó que le gustaría emprender una aventura fuera de Europa. ¿Hay algo avanzado en este sentido?

Mis intenciones son salir de España, vivir una experiencia fuera, que nunca he salido a jugar fuera. Y creo que es el momento de tomar esta decisión. He estado 10 años en Primera, cinco en Segunda, con el Barça B y con el Espanyol, y creo que es el momento, por cifras y por números. De decir, toca ahora. Me gustaría eso, esa es mi intención.

¿Le ha llamado su amigo Jordi Amat para ir a Malasia?

Con Jordi tenemos una amistad maravillosa. Creo que también ha finalizado contrato ahí. Él está jugando con la selección internacional de Indonesia. La aventura suya por ahí ha ido muy bien, no te puedo responder nada más. Lo único que sé es que tengo una amistad maravillosa con él.

Pasamos de su futuro a su pasado más reciente. ¿Contento por cómo se dio su adiós del Espanyol?

Sin duda. Cuando recibes tal apoyo y tantos mensajes de agradecimiento… Cuando tú lo das todo, sin buscar esto, y recibes esto, es muy bonito y gratificante. La gente que me conoce de verdad sabe que no solo soy así en el fútbol, es mi estilo de vida, mi manera de compartir con las personas y de vivir. Cuando estoy en un proyecto me gusta involucrarme e implicarme mucho, con lo que eso conlleva. Desde que llegué me involucré muchísimo, he conocido a personas maravillosas. A una cantidad de gente que no se ve: trabajadores, empleados del club, gente que está el día a día ahí ayudándonos, apoyándonos, dándonos un abrazo cuando lo necesitamos… Los cocineros, nadie sabe quiénes son y están cada día con nosotros disfrutando y sufriendo con nosotros. Cuando tú te vas y recibes tal apoyo, me voy muy feliz y orgulloso de lo que he hecho en el club.

Tras cuatro años aquí, ¿cómo definiría el sentimiento perico?

Creo que es un orgullo. Porque te puedes unir con mayor edad, como yo he hecho, pero es algo que va de padres a hijos. Cuando conoces a alguien del Espanyol sabes que su abuelo y su padre eran pericos, que iban a Sarrià, que el bisabuelo fue el que los apuntó para ser socios. Esto es muy bonito y es muy complicado no defenderlo. Cuando he entrado en el club me he dado cuenta. Incluso en mi pueblo, Arenys de Mar, he conocido a infinidad de gente del Espanyol, voy por Mataró, gente del Espanyol, Barcelona, gente del Espanyol… Gente que ya conocía antes que no sabía que era del Espanyol. Es un sentimiento que matas por él. Es muy fácil agarrarse a grandes clubes y decir soy de este equipo y no he visto ningún partido. La gente que es del Espanyol lo es de verdad y lo vive y lo sufre de verdad.

Su historia en el Espanyol tuvo un final feliz pero en ciertos momentos también recibió críticas. ¿Cómo lidió con ellas?

Es muy fácil. Hay que conocer el entorno en el que vivimos, el deporte que es, que por suerte o por desgracia te llevas halagos o te llevas críticas y eso hay que aceptarlo. Con aceptación todo se puede superar. Entiendo que la gente en momentos no esté contenta con el grupo, con el equipo, con el juego o con jugadores puntuales. Es lo que hay, al final no tienes que cambiar tu manera de ser. Al contrario, tienes que intentar seguir siendo tú. Estoy estudiando la carrera de psicología, he trabajado con psicólogos y coach deportivos y me apasiona. Es muy necesario, no solo para deportistas, para cualquier persona. Me apasiona ese mundo y creo que con la experiencia que tengo más lo que estoy aprendiendo puedo aportar muchísimo a estos futuros deportistas o gente que necesite ayuda externa.

Hablábamos de su adiós, ¿no le da un poco de pena como se dio el de Joan Garcia?

Evidentemente, por ambas partes. Entiendo el enfado, entiendo el cabreo de mucha gente. Cierto es que Joan nos ha dado muchísimo, en la fase de ascenso y este año con la permanencia, ha sido de los más importantes del equipo y evidentemente es una pena que esto termine así.

«Joan nos ha dado muchísimo y evidentemente es una pena que esto termine así»

Sergi GómezEx futbolista del RCD Espanyol

¿Entiende su decisión?

Eso va con cada uno. No soy yo para decir si es lo correcto o no es lo correcto. Él ha tomado esta decisión y lo que eso conlleva. Mucho más no puedo decir, es él quien decide. Lo que tengo que decir es que es un excelente jugador y como persona multiplicado por 10.

Se ha especulado mucho con lo que les dijo o no les dijo a compañeros y cuerpo técnico. ¿Con usted habló?

Esto no lo sé, si ha hablado con más compañeros. Yo con él tengo una excelente relación, no te digo que hablamos a diario pero casi, pero lo demás no sé con quién ha hablado y de qué ha hablado.

Siempre ha hablado maravillas de él a nivel deportivo, ¿cree que es ya el mejor portero del mundo?

Se lo dije a mi familia cuando llegué al club, que él era tercer portero. Estaban Diego López, Oier Olazábal y él. Y dije que lo de este portero no era normal. En un partido te pueden chutar 20 veces, 15, 10 y para 9. Pero es que en un entrenamiento le tiramos 200 y 300 veces y las para igual. El nivel que tiene es excelente y yo creo que va a ser uno de los mejores porteros del mundo.

Tiene pasado en Celta, Betis y Espanyol, ¿qué rivalidad le pareció más intensa?

La rivalidad siempre pienso que es buena, para todos los clubes. El mes antes del partido ya se está hablando, la previa, el post… Le da vida al fútbol y por eso también nos gusta tanto y nos engancha. Todas son diferentes. Barça-Espanyol y Sevilla-Betis se convive en la misma ciudad, Deportivo-Celta no pero también tenía lo suyo. No son comparables, son cosas totalmente distintas. Las tres que he vivido son muy bonitas y hacen muy bien al fútbol.

¿Hay algo que cambiaría de su carrera profesional?

No, el paso que quiero hacer es porque he disfrutado muchísimo de estas etapas en España. Me han hecho no mejor jugador, sino mejor persona, y eso es muy bonito. He conocido a muchísima gente por el camino, gente que no está ni relacionada con el fútbol pero que convives con ellos. Y eso es muy bonito. No cambiaría nada.

¿Y algún momento con el que se quede a día de hoy?

He vivido muchos. Con el Celta vivimos el segundo año de Berizzo, la clasificación para la Europa League. El siguiente año la jugamos y llegamos a la semifinal contra el United y a la semifinal de la Copa del Rey, contra el Alavés. Con el Sevilla el crecimiento, el ir convocado con Luis Enrique a la selección, el ganar una Europa League, conocer y convivir con jugadores de máximo nivel. El Espanyol, volver a casa, ver nacer a mi hijo e ir cada fin de semana al estadio con nosotros. Lo que vivimos en el ascenso, este año con la permanencia, la unión con la gente, el estadio que tenemos, el sentimiento que hablábamos antes. Escoger uno sería muy injusto.

¿Felicitó a Luis Enrique por la Champions League?

Le he felicitado indirectamente, con gente del entorno. No es sorprendente, los que lo vivimos cuando empezó su carrera ya veíamos que era un enfermo del fútbol y con ideas muy buenas. Con un carácter que te engancha, que te obliga a dar tu 100% y eso es maravilloso. Todos los que hemos estado con él mantenemos una excelente relación porque no se le puede no querer.

«Luis Enrique te engancha, te obliga a dar tu 100% y eso es maravilloso»

Sergi GómezEx futbolista del RCD Espanyol

Si alguien se merece todo lo bueno que le está pasando es él.

Cuando tú trabajas, sigues en una dirección, eres fiel a tus principios y no dejas nada al azar, todo cae por su peso. Si alguien se merecía esto era el míster, juntamente con su ‘staff’. Orgulloso de lo que está consiguiendo y de lo que le queda por conseguir.

¿Cuántos años más le gustaría seguir en activo?

No me pongo objetivos en este sentido. Yo siempre voy a hacer lo que me haga feliz, en el momento en el que algo no me haga feliz no tengo ni la obligación ni la necesidad de seguir haciéndolo. Quiero disfrutar de cada etapa, sin metas, sin objetivos marcados. Eso te lleva a precipitarte o a abandonar.

¿Y en la vida después del fútbol piensa?

Sí, tengo muy claro que quiero entrar a trabajar con jugadores. Una persona que estudia la carrera de psicología te puede ayudar en muchísimas cosas, pero no ha estado en un estadio con 100.000 personas o no ha vivido situaciones de descenso, de ganar una Europa League o de ganar partidos seguidos o no ganar en dos meses. La experiencia que he acumulado más los conceptos que estoy aprendiendo pueden ser muy positivos a la hora de ayudar.

¿Dedicarse a la magia entonces lo descarta?

Para nada (risas). Se puede compaginar muy fácil. Es una de mis pasiones. Llevo desde los 17-18 años practicándola, los que han compartido equipo conmigo saben de que estoy hablando. No hablamos de truquitos fáciles, sino de cosas grandes. Incluso he hecho alguna boda. Me apasiona y ojala, por qué no algún día, poderme dedicar, pero es algo que me hace muy feliz también.

¿Y ser entrenador?

No me gusta descartar, pero lo veo difícil. Me gusta estar con gente, dirigir, liderar en ese sentido. Pero veo también el día a día de un entrenador y el precio es muy elevado. A día de hoy te digo que no.

De presidencias ni hablamos entonces.

Déjame tranquilo en el Maresme (risas). Que ser presidente de un equipo también lleva lo suyo.

En ese sentido, ¿cómo han convivido en el vestuario con los constantes rumores de venta del Espanyol?

Si algo nos ha mantenido tan unidos estos años es estar siempre ajeno a lo que pase fuera. Son rumores, nosotros nos dedicamos a hacer lo mejor en cada entrenamiento, en cada partido, a defender el escudo como merece. Estamos muy fuera de todo lo que se pueda comentar, a lo nuestro y a defender lo nuestro.

A Braithwaite alguna broma le harían al respecto.

(Risas) Cierto es que salió esto cuando ya se fue, pero con Martin tenemos una excelente relación. Es una maravillosa persona.

Después de cada partido en el RCDE Stadium paseaba un rato con su hijo por el césped. ¿Es algún tipo de ritual?

Uno, me gusta. Dos, si no lo hago estoy muerto. Él va al estadio diciéndome: ‘Papá, bajaremos al césped’. Es algo muy bonito y quiero que viva esto. A veces normalizamos cosas y poder estar en el estadio pisando el césped mientras los trabajadores están recolocándolo después de haber jugado contra el Real Madrid, partidos súper importantes… Quiero que se empape de eso, de lo bonito que puede ser. Y de la realidad, que ha pasado de estar el estadio lleno a escuchar pajaritos de fondo en 20 minutos. Es algo muy bonito de compartirlo con él.

El día del Rayo vi que compartía ese momento con Ivan Balliu, uno de sus grandes amigos en el fútbol.

Sí, ayer estuvimos juntos y pasado mañana nos vamos otra vez juntos, de viaje. Es una de las grandes amistades, entre muchas, que tengo en el mundo del fútbol. Hemos crecido juntos, con la pelota, hemos compartido todo familiarmente hablando. Los hijos se quieren a morir y esto es maravilloso. Siempre estaré agradecido al fútbol por esas personas que se han unido a ese camino y que pertenecerán toda la vida.

¿Le cambió la vida el ser padre?

Parte de mi filosofía viene por ahí. Ya pensaba mucho así pero cuando eres padre priorizas, y mucho. El poder estar con nuestro hijo viviendo cosas tan básicas como ir en bici, dar un paseo por la playa o comprarle un melón si le apetece… Esas cosas son las más básicas y es lo que no hay que perder. Es algo muy sacrificado pero a la vez muy gratificante. Es lo mejor que nos ha pasado en nuestra vida. Lo queremos con locura y es algo maravilloso.

¿Le gusta el fútbol a su hijo?

Le encanta, es un culo inquieto y todo lo que sea deporte… Le gusta mucho ir en bici, ir por la montaña, el fútbol, la natación… Le encanta y siempre que ve una pelota me dice: ‘Papá ponte de portero’. Y venga, a practicar.

Terminamos con dos canteranos que se prevé que tengan más protagonismo este año: Fortuño y Javi Hernández. ¿Ve preparado al primero para dar el salto a Primera?

Preparadísimo. Así como hemos hablado maravillas de Joan cuando estaba a la espera, solo hace falta que vayáis a un entrenamiento. Alucinaríais. El nivel tanto de Fortuño, que creo que no soy el primero que lo digo, como de Joan era una bestialidad. Sin olvidarnos de Pacheco, con la trayectoria, el señorío y el nivel que tiene. En ese sentido hay que estar más que tranquilos. Tenemos porterazos.

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¿Y a Javi, cómo lo ve?

Un jugador de una calidad excepcional. Lo ha demostrado también fuera. Gente que sabe lo que hay, que sabe lo que significa estar aquí, que han estado convocados y en partidos en el banquillo con nosotros, o sea que saben perfectamente lo que es. Más que preparado, el míster también lo conoce. A dar lo mejor y aprovechar las oportunidades.

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