Raphael Varane, sobre la salud mental: «En el Real Madrid estaba atrapado en la soledad, en una depresión, no disfrutaba de nada, sentía que todo se desmoronaba, que mi sueño se desvanecía»
Raphael Varane estuvo nada menos que 10 temporadas en la disciplina del Real Madrid, desde que con 18 años llegara procedente del Lens y hasta que se marchó al Manchester United. Finalmente, se retiró la temporada pasada en el Como.
El central francés ha confesado en una entrevista concedida a ‘Le Monde’ los problemas psicológicos que tuvo al llegar al club blanco. «Después de llegar al Real Madrid tuve los primeros problemas. Tenía 18 años y no había tenido una adolescencia normal. Estaba solo, entrenando todo el tiempo y apenas jugaba. Sentía que mi sueño se desvanecía. En el campo, estaba totalmente concentrado. Pero después, no quería volver a casa. Era una depresión. Ya no disfrutaba de nada», explicó.
Y añadió que “para mí ese era el precio a pagar. Pensaba que había que pasar por eso para tener éxito. Estaba empezando mi carrera y me hacía mil preguntas: ‘¿Tomé la decisión correcta al venir aquí? ¿Debería irme? ¿Debería hablar de ello?’. Estaba atrapado en una especie de soledad, sintiendo que todo se desmoronaba».
Varane recordó también otro momento en el que tuvo un bajón. “El período posterior al Mundial de 2018 fue muy difícil. Alcanzas tu sueño, estás en la cima del fútbol mundial, y luego viene el bajón. Recuerdo que la pandemia me ayudó a salir de ese estado depresivo. Pude procesar todas esas emociones y reiniciarme. Es paradójico, porque ese período fue muy duro para mucha gente en términos de salud mental».
Y achacó muchos problemas a lo cargado del calendario. El calendario es un gran problema. Entiendo que es un negocio, pero estamos perdiendo calidad como espectáculo. O no juegas al 100%, o juegas como un robot. Hay más lesiones físicas y, obviamente, el impacto en la salud mental de los jugadores es significativo. Fue uno de los motivos de mi retirada. El calendario era una locura. No tuve ningún descanso que me permitiera recuperarme física ni psicológicamente».
Finalmente, reflexionó: «El fútbol es un poco como la sociedad, con una especie de prisa desbocada. Siempre hay que hacer más, siempre más rápido. Es extremadamente ansioso. Necesitamos un descanso. No porque no queramos jugar, sino para jugar mejor. La idea no es huir de la competición, sino estar mentalmente en el lugar adecuado, porque si sigues superando los límites, tarde o temprano algo se rompe»
