Pedro Martínez e Ibon Navarro no se quejan por vicio, por Xavier Bosch
Tras los dos primeros partidos de la semifinal de la ACB entre el Madrid y el Unicaja, Ibon Navarro puso los puntos sobres las íes. Con educación, el técnico del equipo malacitano señaló lo difícil que es ganarle al Madrid y más aún en su pista. No solo por el equipazo que tienen los de Chus Mateo sino por las sibilinas decisiones arbitrales que van minando a un equipo mientras favorecen al de siempre.
Tras los dos primeros partidos de la gran final de la ACB entre el Madrid y el Valencia, Pedro Martínez explotó por el arbitraje de Pérez Pizarro, Perea y Araña en los minutos finales del encuentro. Justo cuando el Real necesitaba remontar el partido y llevarlo a la prórroga, pasó de todo… Y todas las decisiones cayeron del lado blanco, con alguna acción incluso que hizo que el siempre calmado Pedro Martínez admitiese que estaba “quemado”.
Y es que ni tan siquiera revisaron el balón que barrió Tavares después que la bandeja de Montero hubiese tocado el tablero y antes de que tocase el aro. Es un error de bulto que no parece casual. Porque si hubiesen ido al monitor, como van tantas veces a cada partido, habrían visto una acción que ninguno de los tres presuntos jueces hubiese querido pitar. Es una jugada que decidió un partido y, prácticamente, un título de Liga. Toda una temporada en una jugada y no la quieren ir a revisar. Los tres árbitros se comieron el silbato y sabían que, así, no había revisión posible.
A un plantillón con Tavares, Campazzo, Hezonja, Musa, Feliz, Llull, Garuba, Abalde y compañía no les hace falta ayudas. Ganarán todas las ligas que quieran mientras les dure el hambre. No hace falta que se las regalen. Como diría Núñez, en baloncesto también “sale siempre el 36”.
