Pedri es tan imprescindible como Lamine Yamal. Opinión de Joan Mª Batlle

Pedri celebrando el gol de España ante Francia / EFE

La grandeza de un futbolista se mide tanto por sus presencias como por sus ausencias, pues tan importante es lo que le da a su equipo cuando está sobre el terreno de juego como lo que le quita cuando no está. En el Barça hay varios jugadores de este nivel, pero Pedri y Lamine Yamal destacan por encima de todos.

Lo de Lamine es obvio; como en su momento lo fue Messi, es el jugador diferencial, una amenaza constante para la defensa rival y el genio que en cualquier momento puede cambiar el partido con una acción de calidad que nadie más es capaz de realizar. Y es evidente que al revés, su equipo pierde todas estas virtudes y el contrario deja de estar condicionado.

Con todo, Pedri no le va a la zaga, menos espectacular, si quieren, es el cerebro que marca el ritmo del juego. Con él hay un equipo y sin él hay otro, sin duda peor. No hay más que analizar los dos últimos partidos de la selección en la Nations League. En la semifinal contra Francia, De la Fuente le sustituyó por Fabián en el minuto 64 cuando España ganaba por 4-1. Pues bien, o mal, acabaron 5-4 y pidiendo la hora.

En la final, fue Isco el que entró por el canario en el minuto 75 y sobra decir que fue una mala idea jugar sin él los siguientes 45 minutos, prórroga incluida, en los que el equipo perdió la iniciativa y su identidad. Por supuesto que el Barça tampoco escapa a esta realidad. Contra el Inter se le echó en falta cuando Flick le sustituyó y en la vuelta frente al Dortmund tuvo que salir al rescate del equipo. Por calidad, liderazgo y capacidad de dirigir al equipo, Pedri es tan imprescindible como lo es Lamine por talento, genio y desequilibrio. Cualquiera de los dos sería un magnífico y merecido Balón de Oro

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