Óscar Téllez, mítico jugador del Alavés: «He sido un juguete roto»

Óscar Téllez, uno de los defensas centrales más importantes de la historia del Deportivo Alavés, mostró su lado más personal tras ser entrevistado en el programa ‘Y ahora Sonsoles’, de Antena 3. El exinternacional español, que colgó las botas en las filas del club vitoriano con 31 años, confesó que «me daba caprichos en coches que eran modelos muy especiales. Nunca miraba la cuenta corriente, solo cuando entraba el dinero».

«El dinero se acaba, yo ahora tengo dinero, pero mucho menos. Mi nivel de vida claro que ha bajado, antes ganaba 100.000 y ahora 2.000, pero yo no he perdido calidad de vida. No me entristece, pero sí considero que he sido un juguete roto, porque yo no preparo mi salida», reflexionó el exfutbolista madrileño de 50 años que se formó en la cantera del Real Madrid y que también jugó en el Villarreal y el Valencia.

Téllez, retirado tras disputar 213 partidos oficiales con el conjunto vitoriano, con el que llegó a disputar en 2001 una espectacular final de la Copa de la UEFA ante el Liverpool que perdió en la prórroga por 5-4, invirtió en una peluquería para su madre y negocios inmobiliarios, pero las circunstancias personales le llevaron a trabajar como portamaletas en el aeropuerto de Barajas. «Yo estaba diseñado para jugar al fútbol y no sabía hacer nada más, pero cuando la necesidad te aprieta tienes que hacer otras cosas. Yo estuve en el aeropuerto o de camionero y ahora soy empresario», indicó. 

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Con el carnet de entrenador, y tras dos breves experiencias en Madrid, dirigió al modesto Aurrerá de Vitoria. No logró hacer carrera en los banquillos y montó autocares en Alsasua y estuvo en la fábrica embotelladora de KAS. «No tenía ningún plan para la retirada y ese es uno de los errores que cometí», reconoció. Aunque aseguró ser «muy feliz» en Vitoria, donde sigue residiendo. «Toda la gente se acuerda de mí, incluso por la calle cuando voy por ahí», dijo complacido.

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