Nico Williams vuelve a dar el sí

Este año nadie va a poder convencerle para que dé marcha atrás

Hansi Flick saluda a Nico Williams / JAVI FERRÁNDIZ

Nico Williams, este año también, ha dado el sí al Barça. El pasado verano no se convirtió en futbolista blaugrana por dos razones: por un lado, le faltó determinación para ir hasta el final con su deseo; y por el otro, Dani Olmo. El mediapunta, al contrario que el futbolista del Athletic, hizo todo lo posible y más por volver a casa. Rechazó ofertas que, en condiciones normales, son irrechazables, incluso sabiendo que existía el riesgo de que hubiera problemas con su inscripcción, como así fue. Estaba tan convencido de vestirse de blaugrana que nada le desvió de su camino.

Y eso, en un club presidido por alguien para quien las emociones pensan tanto como la razón y a veces incluso más, lo es todo. Ni siquiera saber que el proyecto de Flick era un melón por abrir quebró su tozudez. Lleva el Barça dentro y eso, como pasa con prácticamente todos los canteranos, pesa muchísimo. Nico Williams vivió algo parecido, pero el club que impregna su alma es el Athletic, por eso su sí al Barça no fue definitivo. 

Dani Olmo saluda a Nico Williams en el último Athletic – Barça / DANI BARBEITO

Lo de hace diez meses habría sido demasiado precipitado para el futbolista, que ha podido reflexionar durante todos estos meses sobre el próximo paso en su carrera profesional. Llegó al Athletic en 2013, con solo once años, y ha pasado doce en San Mamés. El próximo 12 de julio, un día antes de que su amigo Lamine Yamal llegue a la mayoría de edad y la primera plantilla eche a rodar, cumplirá 23 años. Tiene, pues, la edad perfecta para volar y aceptar el reto mayúsculo que supone salir de su zona de confort y triunfar de blaugrana. 

Flick, junto a la plantilla esta pasada temporada / Valentí Enrich

Pero el Barça no está fichando a Nico Williams por la sospecha de que venderá camisetas como churros, ni porque encajará como un guante en un vestuario que habla su mismo idioma generacional, ni porque es joven y la inversión tiene menos riesgo, que también. El Barça va a gastarse 62 millones de euros porque es un jugadorazo, uno de esos caraduras que provoca una sonrisa de satisfacción en la grada. 

Si el fútbol fuera estrictamente un mercado de valores, su temporada con el Athletic habría reducido su precio, pero a Nico Williams no se le ficha por lo que ha hecho, sino por todo aquello que se intuye que puede llegar a hacer rodeado de jugadores como Pedri, Raphinha, Balde, Lamine Yamal o Lewandowski. Lo realmente importante de la operación, lo que le convierte en el fichaje perfecto este verano el Barça son sus ganas de comerse el mundo comibinadas con un talento natural para jugar a fútbol. La plantilla con la que contará Hansi Flick dará un salto de calidad con la incorporación de un jugador que supone empezar a completar un puzle precioso, de esos para enmarcar.

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