Morata no juega… pero manda: De la Fuente lo ve clave para el Mundial 2026

A pesar de no figurar en la lista de convocados para los encuentros de clasificación ante Georgia y Bulgaria, Álvaro Morata continúa siendo uno de los nombres más importantes dentro del vestuario de la Selección Española de Fútbol. Su ausencia responde únicamente a una cuestión de ritmo competitivo y forma física, pero en ningún caso a una pérdida de confianza por parte del seleccionador Luis de la Fuente, que considera al madrileño un jugador imprescindible para el presente y el futuro inmediato del combinado nacional.

El delantero, capitán de la selección y líder indiscutible del grupo, ha vivido un verano complicado. Su fichaje por el Como 1907, el proyecto dirigido por Cesc Fàbregas, se concretó tras semanas de incertidumbre por el incumplimiento de acuerdos con el Galatasaray, lo que afectó a su preparación y continuidad. Esa falta de estabilidad, unida a la necesidad de adaptarse a una nueva liga y a un nuevo entorno, explica su ausencia en esta ventana internacional.

Aun así, Morata mantiene intacta su ambición. Su objetivo es claro: llegar en plenitud al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, el torneo que quiere que sirva como broche final a su carrera internacional. “Que no esté en esta convocatoria no significa nada. Es un jugador importante también para el futuro”, explicó Luis de la Fuente, que nunca ha ocultado su aprecio personal y profesional hacia el delantero.

Un capitán con peso en el vestuario

Desde su debut con España en 2014, Morata ha disputado 87 partidos y anotado 37 goles, lo que le convierte en el cuarto máximo goleador en la historia de la selección española, solo por detrás de David Villa, Raúl González y Fernando Torres. Más allá de los números, su papel en la convivencia diaria es fundamental: es un líder cercano, empático y con ascendencia sobre los más jóvenes.

“El grupo le respeta, le quiere y le escucha. Es un capitán que transmite calma y compromiso, tanto en los entrenamientos como en los partidos”, aseguran desde el entorno de la Federación. Para De la Fuente, Morata representa los valores que definen a esta nueva España: trabajo, humildad, sacrificio y unión.

Su figura se agigantó en la Eurocopa 2024, donde fue una de las piezas clave en el título conquistado por España, tanto por sus goles como por su influencia en el grupo. En aquel torneo, su liderazgo fue tan importante fuera del campo como dentro de él. “Cada vez que estoy triste, veo fotos de la Eurocopa”, confesó recientemente el delantero, reflejando la conexión emocional que mantiene con la selección.

La importancia de su papel en el nuevo ciclo

El seleccionador y su cuerpo técnico saben que el papel de Morata será determinante en el Mundial 2026. La selección encara una nueva etapa, con un bloque joven y dinámico, pero necesita referentes experimentados que aporten equilibrio y personalidad. “Morata sabe perfectamente cuál es su papel. Juega más o menos dependiendo de nuestra idea de juego, pero siempre es importante para nosotros”, explicó De la Fuente.

El Mundial se perfila como un punto de inflexión. España no es una selección veterana, pero los grandes torneos suelen marcar cambios de ciclo. De la Fuente y la Federación consideran que el torneo norteamericano puede ser la gran despedida de una generación histórica, en la que jugadores como Morata, Carvajal, Rodri o Koke podrían dar paso, tras la cita mundialista, a un nuevo grupo de jóvenes talentos.

Una historia de perseverancia

A sus 33 años, Álvaro Morata no renuncia a nada. Sabe que ha vivido momentos duros: lesiones, críticas y cambios de club constantes. Pero también que ha sido protagonista en los momentos más importantes de la Roja. Desde su primera gran aparición en la Eurocopa 2016, pasando por su papel clave en la Nations League o la reciente Eurocopa, Morata siempre ha respondido cuando España lo ha necesitado.

En los últimos meses, su participación con el Como ha sido intermitente, pero su compromiso con la selección sigue intacto. “Es y será muy importante para nosotros. Que no esté en esta convocatoria no cambia nada”, reiteró De la Fuente, dejando la puerta abierta a su regreso en las próximas listas.

Un adiós que todavía no ha llegado

Morata es consciente de que el final de su etapa con la selección está más cerca que nunca, pero también de que quiere decidir él cuándo y cómo despedirse. “De la selección no te retiras; es ella la que te deja fuera”, decía Fernando Torres, una frase que el delantero del Como repite con frecuencia. Su sueño es decir adiós sobre el césped, en un Mundial, defendiendo los colores de España.

Por eso, su trabajo en Italia no se limita a entrenar. Morata se está preparando mental y físicamente para llegar al verano de 2026 en las mejores condiciones posibles, con la mirada puesta en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, escenario de la final del próximo Mundial.

No quiero ir a Estados Unidos solo a participar. Quiero ayudar a mi país a pelear por el título y despedirme por todo lo alto”, habría comentado en su entorno más cercano. Y quienes le conocen aseguran que pocos jugadores viven con tanto orgullo vestir la camiseta de España.

Una despedida que suena a legado

Con su actitud, su constancia y su capacidad para sobreponerse a los altibajos, Álvaro Morata ha dejado de ser simplemente un delantero para convertirse en una figura de referencia para toda una generación. En el vestuario, su voz es escuchada; en el campo, su compromiso es innegociable.

A ocho meses del Mundial, el capitán sigue soñando. Quiere estar, competir y despedirse en el escenario más grande posible. Y aunque la lista de Luis de la Fuente no lo incluya esta vez, Morata no se rinde. Sabe que su historia con la selección española aún no ha terminado.

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