Montan un circo y les crecen los enanos. Opinión de Ferran Correas
Mal mes de julio para el Barça. Nico Williams, el Spotify Camp Nou, la gira, Ter Stegen…
Laporta junto a los porteros Szczesny y Ter Stegen. / FCB
Montan un circo y les crecen los enanos. La frase la acuñó el maestro del periodismo José María García para referirse a clubes con muy mala suerte o a los que tras una desgracia se sucedía enseguida otra. En el último mes, eso le está sucediendo al Barça. Las malas noticias se han ido sucediendo.
El 4 de julio, de forma sorprendente, Nico Williams anunciaba que renovaba con el Athletic después que desde el Barça se hubiese filtrado un acuerdo con el agente del jugador para que fichase por seis temporadas. Dos semanas después, el club azulgrana comunicó lo que era un secreto a voces desde unos días antes. El Trofeu Joan Gamper no se iba a poder disputar en el Spotify Camp Nou. El Barça había fijado la fecha del 10 de agosto como la del regreso a casa con una campaña en la que incluso se involucró el presidente, pero habrá que esperar. Nuevo palo para el club, que necesita volver cuanto antes mejor a casa para mejorar sus ingresos.
Y días después, dos nuevas movidas. Este miércoles debía ser el día Rashford. Tras un rápido y acertado movimiento realizado a finales de la pasada semana, el Barça lograba la cesión de un gran delantero que llega para relanzar su carrera y que aportará mucho al equipo de Hansi Flick. Pero su presentación quedó eclipsada por un nuevo contratiempo, pues casi coincidiendo con el final de la puesta de largo del inglés, el club anunciaba que no viajaba a Japón para iniciar la gira de pretemporada por incumplimiento de contrato, con la pérdida de dinero y prestigio que ello conllevaba. Por suerte, las cosas se solucionaron durante la mañana del jueves y el Barça viajó ayer a Kobe para jugar el domingo ante el Vissel.
Eso sí, el día no pudo ser tranquilo. Entrada la tarde, Marc-André Ter Stegen, capitán del equipo, lanzaba un comunicado que era toda una declaración de intenciones, pues dejaba claro que iniciaba un pulso con el club. Enfadado por el fichaje de Joan Garcia y sabiendo que no se cuenta con él, dejó claro que no piensa poner las cosas fáciles. Sabedor que tiene que pasar por el quirófano y que una baja de cuatro meses facilita la inscripción de Joan Garcia, se apresuró a comunicar que estaría tres meses en el dique seco, mientras desde el club apuntan a los cuatro o cinco meses. Mala leche por parte del alemán y error de cálculo, pues si todavía tenía a algún aficionado a favor en el pulso que mantiene con el club, seguro que ha perdido cualquier apoyo. Eso o, sabedor de que difícilmente volverá a jugar con el Barça, le da igual lo que piensen la afición e incluso sus compañeros. Por cierto, ¿debe seguir siendo capitán? Es una decisión que deberá tomar Flick en los próximos días tras consultar con el grupo.
