Mercado agónico sin 1:1: el Barça repite la fórmula de 2022
La venta de Fermín al Chelsea podría servir al club para mejorar su situación económica, pero no será necesaria para inscribir gracias a una solución conocida en Can Barça
Cumbre de alto nivel en las oficinas del Barça a una semana de cerrar el mercado
FCB
Pau Bartolí
Toni Munar
29 AGO 2025 23:30Actualizada 30 AGO 2025 0:23
La sombra de la anhelada regla del 1:1 ha perseguido todo el verano a la directiva del Barça. Para recuperar esa capacidad operativa, el Barça necesita los 100 millones de euros de la famosa operación vinculada a los asientos VIP del Camp Nou. Ese ingreso extraordinario aún no ha recibido el visto bueno de los auditores, y sin esa aprobación los azulgranas siguen siendo considerados un club excedido por LaLiga.
En este sentido, y dado que el regreso al Spotify Camp Nou todavía no está asegurado, Crowe Spain no acepta computar esta cantidad de golpe. Al ser una cesión de los derechos de explotación de los asientos durante 30 años, entiende que los 100 ‘kilos’ deben prorratearse de forma anual. Además, los 42 millones restantes de New Era Visionary Group todavía no han llegado, aunque se abonarán en dos cuotas agendadas para este mes de septiembre y otra antes de junio de 2026.
Joan Laporta en los nuevos asientos VIP del Spotify Camp Nou. / FCB
¿Qué implica esta situación? Que sin la luz verde de la venta el Barça sigue operando como un club excedido bajo las normas de control financiero de LaLiga, por lo que solo pueden computar un 20% de las plusvalías por los traspasos y un 60% del ahorro salarial de los sueldos liberados de los futbolistas o un 70% si se trata de un jugador franquicia, es decir, que supone el 5% del gasto salarial de la plantilla.
Este es el gran problema que se viene encontrando el Barça en las últimas ventanas de fichajes y que dificulta las inscripciones de los fichajes. Además, en este verano hay que tener en cuenta la renovación de Lamine Yamal, que supuso un aumento de sueldo considerable y ocupó el espacio que se podría haber usado para otras incorporaciones.
La posible venta de Fermín
Centrándonos en el caso de Fermín, en términos de fair play, estamos hablando de unos 13M generados por los 65 de la venta más 3,6 netos del sueldo del jugador, es decir, 16,6 ‘kilos’. Este ahorro generado sí que permitiría desbloquear varias inscripciones pendientes que Flick considera clave para completar su plantilla. La marcha de Fermín abriría la puerta a inscribir de forma definitiva a Joan Garcia, que entró por la lesión de larga duración de Ter Stegen, pero que solo tiene ficha hasta final de temporada, así como a Szczesny y Bardghji.
Fermín, en una sesión reciente / FC BARCELONA / SPO
Sin embargo, la venta de Fermín no sería suficiente para devolver al Barça a la regla 1:1. Sí que servirían para acercarse a la cifra que exige LaLiga y estar cerca de recuperar la normalidad, ya que paliarían, en parte, los 100 millones todavía no aceptados de la explotación de los asientos VIP del Spotify Camp Nou. Así, pues, vender a Fermín ayudaría, pero no solucionaría el problema estructural por completo.
Solución aval
De todos modos, en estos momentos, el Barça no necesitaría el traspaso de Fermín para solventar las inscripciones pendientes antes del cierre del mercado estival. Gerard Martín ya fue registrado ayer gracias a la salida de Iñaki Peña y la rescición del contrato de Oriol Romeu y se espera que Szczesny y Roony Bardghji sean los siguientes gracias a los avales de la junta directiva.
Tras activar el primero de 7 millones de euros para compensar el desfase en las secciones profesionales. la junta presentó a LaLiga un segundo, de 5 millones más, que se ejecutará mediante pagarés si resulta necesario para inscribir a ambos jugadores y cubrir así los 10 millones que restaban para ajustar las cuentas.
La operación es el único sistema restante para Joan Laporta y su junta directiva para evitar tener que depender de la venta de Fermín o cualquier otra pieza importante -también sonaron Araujo, Christensen o Casadó durante el verano- y culminar así un mercado que se cerrará del mismo modo que en 2022 o 2023, cuando tuvieron que avalar en ventanas veraniegas consecutivas para inscribir a Kounde a última hora o a los Joaos sobre la bocina.
