Mbappé y Güler desatascan al Madrid, pero el Bernabéu no perdona
El Real Madrid se impuso 2-0 al Levante con goles de Mbappé y Asencio, pero el Santiago Bernabéu dictó sentencia: pitada histórica a Vinicius, Bellingham y Florentino Pérez. La grada señaló con fuerza a los culpables del adiós de Xabi Alonso y no dejó pasar ni la victoria.
El partido comenzó con un ambiente enrarecido. Desde el calentamiento ya se escuchaban pitos y gritos de «Florentino, dimisión», y Vinicius y Bellingham fueron los más señalados. En lo deportivo, el Madrid fue de menos a más y acabó superando a un Levante combativo.
Arda Güler revolucionó el partido con su entrada tras el descanso. Asistió en el penalti a Mbappé (minuto 58) y en el córner que cabeceó Asencio (65′). Fue el hombre clave de la remontada anímica, aunque la afición no bajó la intensidad del reproche.
Hubo protestas antes, durante y después. Se vieron pañuelos blancos, pancartas críticas e incluso gestos de Carlo Ancelotti en la grada. Florentino Pérez, presente en el palco, fue abiertamente increpado. La fractura con parte del madridismo es ya visible.
Asencio y Mbappé calman al vestuario, no al público
«Hoy era un día muy importante ante nuestra afición», dijo Asencio a Real Madrid TV. «Queríamos dar la vuelta a la situación», añadió. En el vestuario se vivió una charla intensa al descanso que Arbeloa valoró como clave: «Nos pidió disfrutar y asumir el protagonismo», comentó el técnico en zona mixta.
Los números avalan el cambio: 70% de posesión, 26 remates y 11 a portería. Ryan, portero del Levante, fue el mejor de los visitantes con varias intervenciones de mérito. El Bernabéu solo se encendió para celebrar los goles… y para seguir protestando.
Pitada histórica y presión política
Lo vivido en Chamartín trasciende lo deportivo. La pitada masiva ha sido interpretada por la prensa como un aviso directo a la cúpula. El despido de Xabi Alonso, el papel de Vinicius en los últimos meses y la falta de fichajes en invierno son el combustible de una crisis emocional sin precedentes recientes.
Con esta victoria, el Real Madrid se coloca a un punto del FC Barcelona, que juega este domingo ante la Real Sociedad. Pero el debate está en otro lugar: el equipo gana, pero la fractura con la grada sigue abierta. Y no se cura con goles.
«Tenemos que fijarnos en nosotros y no en el rival», dijo Arbeloa. Pero el rival, hoy, no era el Levante. Era el Bernabéu.
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