Mbappé y el ’10’: un cambio de dorsal que esconde mucho más
Es apenas un número. Una cifra más que colgar a su espalda. Del ‘9’ al ’10’. Pero a su vez, en un deporte como el fútbol y en un equipo como el Real Madrid, en el que todo está tan cargado de simbolismos, el hecho de que Mbappé haya heredado ese dorsal, que además viene de Luka Modric, no es una cosa menor.
Y no lo es por muchos motivos. El principal tiene que ver con lo deportivo y con el aumento de responsabilidad que ahora recae sobre el francés que, tras un primer año de adaptación, ha recibido un mensaje claro del Real Madrid: eres el líder del equipo. Y como líder, uno tiene que cumplir con una serie de objetivos que el galo a estas alturas ya debe tener marcados en su cabeza.
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Uno de ellos, sin duda, es el de la consecución de títulos. Individuales pero sobre todo colectivos ya que esta temporada pasada no han sido posibles. Y, evidentemente, dentro de los colectivos, la joya de la corona que es la Champions League y que cada año está la primera en la lista de prioridades del Real Madrid. Además, es el gran título que le falta a Mbappé ya que con el PSG, pese a que llegó a una final en 2020, no pudo conquistarlo y hacerlo con el conjunto blanco sería la terminación de un ciclo.
Ello, además, implicaría directamente al jugador en la pelea por el Balón de Oro, la otra gran presea ausente en el palmarés del parisino y sin la cual, por mucha superestrella que sea uno en el mundo del fútbol, no se le puede considerar como uno de ‘los elegidos’.
En pleno año de Mundial
Y por si fuera poco los retos que tiene Mbappé con el Real Madrid ahora que ha heredado el ’10’. Todos ellos se tendrán que cumplir en un año en el que habrá Mundial y en el que Francia, subcampeona en el último, siempre está entre los grandes candidatos.
Es por ello que quizás el pequeño gesto de cambiar del ‘9’ al ’10’ ahora mismo solo sea eso, un pequeño gesto. Sin embargo, con el tiempo, puede convertirse en el principio de todo, tanto de lo bueno si el camino le sale bien al francés, como de lo malo si no llega a lo más alto y se queda con las ganas.
