Luis Enrique y Flick, por Ancelotti y Guardiola

Hansi Flick está muy atento a los canteranos / Valentí Enrich

No cabe duda de que este ha sido el gran año de Luis Enrique y Hansi Flick en los banquillos de élite del fútbol mundial. Su éxito ha sido tan clamoroso, que puede afirmarse que se ha producido el sorpaso sobre Ancelotti y Guardiola, que en las últimas temporadas imponían su jerarquía entre los entrenadores. Por supuesto, los títulos les avalan y dejan sin discusión posible su triunfo, pero en ambos casos es importante poner en valor sus filosofías de juego y métodos de trabajo así como la dificultad añadida con la que partían al iniciar la temporada.

Luis Enrique estaba ante su segunda oportunidad de conquistar la Champions, el único título que justifica la multimillonaria inversión en una plantilla que nunca había dado la talla. El asturiano, entrenador de ideas fijas y perseverante como nadie, se lo jugó todo a una carta. Quería controlarlo todo y le molestaba Mbappé, así que la marcha de la estrella al Madrid le vino a las mil maravillas. Por fin la estrella ha sido él, por fin ha podido construir un equipo sin los condicionantes tóxicos del vedettismo que tanto daño ha hecho al PSG. Ha dado confianza a Donnarrumma, ha lanzado a Nuno Mendes, ha dado galones a Vitinha y ha reiventado a Dembélé. ¡Exitazo!

Por su parte, Flick ha reconstruido en apenas unos meses a un equipo sin alma que había tocado fondo. El alemán lo ha mejorado todo en el Barça, Raphinha, Pedri, Koundé, Lewandowski… y ha impulsado a Lamine a lo más alto. Estilo Barça con su toque personal. Otro exitazo. Ambos marcan la línea del fútbol actual y han forzado el paso al lado de Ancelotti y obligado a Guardiola a empezar de nuevo, y casi de cero, en el City.

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