Los científicos coinciden: «El Mundial de fútbol 2026 será el más contaminante de la historia»

Un torneo gigante, tres países anfitriones y una huella ambiental sin precedentes

Copa del mundo y banderas de las sedes del Mundial 2026 / Archivo

Mariona Carol

25 MAR 2026 11:48

El Mundial de 2026, organizado por Estados Unidos, Canadá y México, será el más grande jamás celebrado. Pero su magnitud tiene un precio ambiental. Según un informe elaborado por la BBC, «un fan que vuele desde Londres y asista a cada partido recorrerá casi dos tercios de la circunferencia de la Tierra».

Ese trayecto supone alrededor de 15.000 millas aéreas y unas 3,4-3,5 toneladas de CO₂ por persona, una cifra equivalente a calentar un hogar medio del Reino Unido durante 19 meses o a producir 34.000-35.000 bolsas de plástico.

Los científicos consultados califican estas cifras como «profundamente perturbadoras», alertando de que el torneo será el más contaminante de la historia.

Por qué 2026 será tan contaminante

El Mundial pasa a tener de 32 a 48 selecciones participantes. Otra novedad es que este año se juega en tres países y en ciudades muy distantes entre sí, y, por tanto, los aficionados que quieran asistir a los partidos deberán recorrer miles de millas incluso solo en la fase de grupos.

La aviación representa entre el 80% y el 90% de la huella total de un Mundial, según los expertos citados.

Aviones parados en la terminal del aeropuerto de LaGuardia, en Nueva York / Michael Nagle / BLOOMBERG

La voz de los científicos: una alarma global

El Dr. Stuart Parkinson, de Scientists for Global Responsibility (SGR), afirma que estas cifras son «insostenibles para el planeta».

Según los expertos, «no tiene sentido cuando miramos los impactos del cambio climático y estamos disparándonos más allá de los objetivos climáticos».

El informe de SGR estima que la huella total del Mundial podría alcanzar nueve millones de toneladas de CO₂e, casi el doble que los últimos cuatro torneos.

¿Qué dice la FIFA?

La FIFA reconoce que el impacto climático es un desafío, pero defiende que está tomando medidas:

  • Uso de estadios ya existentes.
  • Modelo regional para reducir vuelos internos.
  • Fomento del transporte público, vehículos eléctricos y ahorro de agua.
  • Programas de reciclaje y reducción de residuos.
  • Iniciativa de plantación de árboles en Norteamérica.

Aun así, los expertos consideran que estas medidas son insuficientes frente a la escala del torneo.

Aficionados divididos entre la ilusión y la preocupación

Muchos seguidores reconocen el dilema. Paul Goodwin, de la Scottish Football Supporters’ Association, afirma que los fans «se sienten divididos» entre el deseo de vivir el Mundial y el impacto ambiental que ello implica.

Las asociaciones de aficionados trabajan ya en programas de concienciación y sostenibilidad, intentando «convertir un aspecto negativo en uno positivo».

Un precedente para futuros torneos

Pese a las críticas, la tendencia apunta a Mundiales cada vez más grandes y dispersos:

  • En 2030 las sedes serán Marruecos, Portugal y España, con partidos inaugurales en Uruguay, Argentina y Paraguay.
  • En 2034 la sede será en Arabia Saudí, con 11 estadios aún por construir.

Los científicos advierten que, si no se replantea el modelo, la huella ambiental seguirá creciendo.

Fuente