Los árbitros cierran filas ante los ataques del Madrid
Los árbitros ya han empezado a tomar medidas para protegerse de los ataques que recibe el colectivo arbitral desde los clubes, con el Real Madrid a la cabeza con las campañas que realiza desde la televisión oficial de la entidad blanca semana a semana para amedrentar, condicionar y criticar a los trencillas.
Según avanzó MD hace semanas y publica el diario Ara, los colegiados se sienten indefensos y poco arropados por el presidente del CTA, Luis Medina Cantalejo, y por la propia RFEF y LaLiga y considera que se están traspasando líneas rojas desde hace demasiado tiempo y esta temporada ha sido la gota que ha colmado su paciencia.
La idea del colectivo es, según explica el rotativo catalán, fundar una asociación independiente que vele por sus intereses, ya que se consideran desprotegidos por los organismos que deberían representarles.
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La tensión ha sido máxima esta campaña, con lo sucedido en las horas previas a la final de la Copa del Rey entre Real Madrid y Barcelona como punto de inflexión. La comparecencia de Ricardo de Burgos Bengoetxea, el árbitro de campo, y de González Fuertes (VAR), anunciando que se tomarán medidas contra el Madrid por su continuada campaña de desprestigio.
«No te quepa ninguna duda de que vamos a tener que empezar a tomar medidas. Muchísimas más de las que estamos tomando», avisó González Fuertes. «En pocas fechas posiblemente tengáis ciertas noticias sobre lo que está aconteciendo y lo que va a venir», adelantó el asturiano.
Esas declaraciones causaron estupor e indignación en el Madrid, que reaccionó intentando que la RFEF cambiara los árbitros de la final horas antes y filtrando incluso que no se iba a presentar en La Cartuja. Finalmente, el Madrid respondió no acudiendo al entrenamiento previo, ni a la cena oficial ni compareciendo en rueda de prensa.
El club blanco ha sido especialmente beligerante con el colectivo arbitral desde que estalló el Caso Negreira en febrero de 2023 y esta temporada ha intensificado su campaña de acoso y derribo. La no expulsión de Carlos Romero por una dura entrada a Mbappé en el Espanyol-Real Madrid (1-0) sacó de quicio al club blanco, que horas después de la derrota emitió un duro comunicado poniendo en duda la limpieza de la competición.
Dos jornadas después, en el Osasuna-Real Madrid (1-1) la diana de las críticas fue Munuera Montero, cuya actuación fue muy criticada en la capital. Unos días después el colegiado andaluz fue acusado de un posible conflicto de intereses ya que una empresa de la que era socio, Talentus Sport, podría tener como clientes a clubes de la Liga, algo que Munuera Montero tuvo que salir a desmentir en la Cadena Cope.
