«Lo volvería a hacer mil veces»: Arbeloa debuta perdiendo en Copa
El Real Madrid sufrió un golpe inesperado en el Carlos Belmonte al caer 3-2 ante el Albacete, en un partido que marcó el debut de Álvaro Arbeloa como técnico del primer equipo. El madrileño, que dejó en casa a figuras como Bellingham, Rodrygo o Mbappé, defendió su decisión con firmeza: «Lo volvería a hacer mil veces».
Con solo un entrenamiento al frente, el técnico no logró dotar de identidad al equipo, que mostró fragilidad defensiva y escasa reacción desde el banquillo. Arbeloa apenas gesticuló mientras los goles del Albacete minaban a un Madrid desconectado. El ambiente de Valdebebas empieza a crisparse con el rumbo del equipo.
La convocatoria arriesgada del nuevo entrenador, con rotaciones masivas y presencia de canteranos como Cestero y Manuel Ángel, no encontró respuesta en el campo. Camavinga fue utilizado fuera de su posición y Dani Ceballos, que sonó a castigo, ni siquiera calentó. El Bernabéu ya empieza a mirar con lupa cada decisión.
El Albacetazo y el primer golpe a la era Arbeloa
Pocas veces un técnico del Real Madrid debuta con una derrota tan dolorosa. Desde Hiddink en 1998 hasta Lopetegui en 2018, ninguno cayó tan pronto y con tanto peso simbólico. El Albacetazo ha sembrado dudas sobre la validez del relevo técnico tras la marcha de Xabi Alonso.
El Madrid alternativo, sin sus referentes ofensivos, no tuvo Plan B. Carvajal disputó minutos, pero el equipo terminó ahogado ante el empuje local. «No me arrepiento, fue la convocatoria correcta», sentenció Arbeloa, que afrontará el próximo duelo ante el Levante como una primera final para salvar la credibilidad del vestuario.
La Fábrica no fue esta vez el salvavidas
El técnico apostó por los canteranos, pero no acertó con el liderazgo creativo. Cestero, de 19 años, fue titular y protagonizó un error en salida que derivó en el córner del 2-1. La Fábrica, tantas veces tabla de salvación, no pudo sostener esta vez el desastre.
Aun así, la culpa no recae solo en los jóvenes. La estructura táctica fue difusa y los cambios no alteraron el ritmo de un partido que el Albacete Balompié dominó con carácter. El madridismo, dividido entre el escepticismo y la preocupación, exige ya reacciones desde la directiva.
«No me arrepiento, fue la convocatoria correcta, la haría una y mil veces», afirmó Arbeloa tras el encuentro.
El Real Madrid toca fondo en enero y la transición post-Xabi Alonso arranca con una derrota que puede marcar el tono del resto de temporada. El Belmonte ya es otro de esos campos malditos para los blancos, y el futuro inmediato apunta a una mezcla de urgencias, rotaciones forzadas y exigencia total
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