Las Princesas vibran con las reinas del fútbol
En un palco con lo más ‘chic’ de la realeza, las jugadoras españolas e inglesas reinaron sobre el césped de Basilea. Bajo la atenta mirada de la Princesa Leonor, la Infanta Sofia, el Príncipe de Gales y la Princesa Charlotte, que acudieron para apoyar a las suyas, acompañadas por el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, ambas selecciones demostraron por qué es un lujo verlas. Ya sea con lluvia, ya sea en la otra punta del mundo.
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No es de extrañar que estas futbolistas arrastren masas allá donde van. Se congregaron 34.203 aficionados en el St. Jakob-Park en otro llenazo para sumar y se llegó al récord de 657.7291 asistentes en los estadios de Suiza, además de superar los 500 millones de espectadores por TV. Ha sido la Eurocopa de los récords.
“Es una generación de futbolistas impresionante”, exclamó Su Alteza Real Leonor antes del partido. Su hermana, la Infanta Sofía, es una gran aficionada y juega a fútbol desde pequeña. Ya estuvo en la final del Mundial en Sídney.
Basilea lució los colores de la Eurocopa por cada rincón. En las calles y en los puentes había banderas y carteles del torneo y los tranvías y los ferrys que circulan por la ciudad y por el río paseaban orgullosos los rostros de nuestras jugadoras. Antes del partido, el ambiente en los alrededores del St Jakob-Park era espectacular. En los bares y restaurantes, las camisetas de España competían con las de Inglaterra. La Roja congregó a 3.000 aficionados que realizaron la tradicional ‘Fan Walk’, la caminata de los fans, desde la Fan Zone en el centro de la ciudad suiza hasta las puertas del estadio, sin dejar de cantar y animar.
Los familiares de las jugadoras, invitados como por la Federación Española, almorzaron en un Bistro junto al estadio. El padre de Cata Coll, Fernando, rezaba por no tener que llegar a los penaltis y su madre, Antònia Lluch, nos confesaba que no los mira porque se pone muy nerviosa. Este equipo es una familia y se nota. Y el cariño de la gente hacia las jugadoras y sus familiares no deja de sorprender. Durante el día, nos encontramos a la Ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Pilar Alegría, quien celebraba que “esto no va de deporte, va de cambio social” y destacaba la gran iniciativa de colocar pantallas gigantes por toda España para seguir en directo el partido. En el parque de Berlín de Madrid, Alcobendas, Logroño, Huesca, Toledo, Gavà….
Mario Malavé, propietario junto a Victoire Cogevina de Mercury 13, el fondo de inversión que ha visto en el fútbol femenino una gran oportunidad de inversión, tras la compra del Como italiano tiene en mente adquirir el Levante Badalona y nos explicaba sus proyectos ambiciosos para situar este deporte donde se merece, en lo más alto.
La lluvia no cesó desde horas antes del partido, pero no evitó el ambientazo. Nadie quiere perderse este Clásico. Cata Coll evitaba el gol a los tres minutos con un disparo de Russo y en el 20’ atrapaba otro de Hemp. Cuando más se sufría, apareció Mariona para sacarse un golazo de cabeza y adelantar a la Roja. Esto sí prometía. España dominaba pero Russo salió para poner el empate y tocaba la agonía hasta los penaltis. El público entonaba el ‘Sí, se puede’. Lástima del sueño frustrado porque se estuvo muy cerca. España mereció más.
Irene Paredes destacó en la previa del partido que “estamos abriendo puertas” y que “no somos consientes aún de lo que estamos haciendo”. Realmente, hay que frotarse los ojos para asumir todo lo que se está logrando esta generación única. Han nacido nuevos referentes para decir alto y claro que no es fútbol femenino, es fútbol.
