Las lluvias de primavera no han hecho sino aumentar el riesgo de incendio este verano

Al haber más vegetación de lo habitual, también hay más combustible que puede ser quemado

Una imagen del incendio. / Bomberscat

Claudio Torres

Claudio Torres

22 JUN 2025 13:43

Ya nos hemos adentrado de lleno en la que para muchos es la mejor época del año: buen tiempo, playa, helado, tiempo libre, viajes, vacaciones… pero también mucho calor. Un calor que, entre otras muchas cosas, aumenta el riesgo de incendio, y es por ello que en verano hay que tenex extrema precaución con esto. Ya estamos en la época de riesgo extremo de incendio, pero las lluvias copiosas que han tenido lugar en primavera han empeorado la situación.

Este verano están coincidiendo tres factores claves que son muy peligrosos: las mencionadas lluvias, las olas de calor que son notablemente más largas de lo normal, y obviamente las altas temperaturas. Así lo explica José Ramón González Pan, vocal del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales: «La primavera que hemos tenido, con una lluvia insólita, ha disparado las plantas anuales, que han crecido como hace muchísimos años y se han secado.»

«Ahora, según pase el tiempo, y sobre todo desde Madrid para abajo, el secarral que se va a montar es enorme. Y genera un pastizal alto que va a unir cosas que no nos apetece que se unan. Como no se trabaja en el campo como se hacía en los años 60 y no hay el mismo ganado, lógicamente los pueblos y los montes se van a unir», continúa el especialista. Precisamente, por culpa de las lluvias, «tenemos una continuidad de combustible, una especie de superpradera alta altamente combustible», explica.

«La primavera esencialmente lluviosa en muchas zonas ha sido positivo en algunos aspectos, porque tenemos unos recursos de agua increíbles, pero eso también ha hecho que prolifere la vegetación en muchas zonas. Eso potencialmente es gasolina para que, si hay condiciones atmosféricas propicias, se puedan propagar incendios con mayor facilidad», concluye José Ramón.

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