La Real Sociedad genera, pero no marca: radiografía de un atasco ofensivo

La Real Sociedad no termina de arrancar. Nueve jornadas después del inicio liguero, el conjunto de Sergio Francisco suma apenas seis puntos de 27 posibles y su arranque solo lo empeora el del curso del descenso, en 2006-07. Un inicio decepcionante que tiene una explicación estadística clara: la Real genera mucho, llega con frecuencia, pero no convierte. Su problema no está en la creación, sino en la definición.

Los datos de BeSoccer a los que ha tenido acceso este periódico confirman que la Real produce más que la media de LaLiga en casi todos los apartados ofensivos, pero su eficacia se desploma en el momento clave, el remate. El conjunto donostiarra ha anotado ocho goles en nueve jornadas, una media de 0,89 tantos por encuentro, la 17ª peor cifra de Primera División. Solo Oviedo, Girona y Osasuna presentan peores registros. La temporada pasada, por estas mismas fechas, incluso había hecho menos: siete. El problema es que ahora dispara mucho más y acierta menos.

Estadística de la Real Sociedad

BeSoccer

El equipo de Sergio Francisco promedia 13,33 tiros por partido, el cuarto equipo de LaLiga que más dispara, y 4,33 remates a puerta por encuentro, el sexto en este apartado. También figura entre los conjuntos que más acciones de peligro generan: 3,78 pases clave por partido (6º de LaLiga) y 20,78 toques en el área rival, frente a la media del campeonato de 17,75. En otras palabras, la Real llega, ataca y produce ocasiones de manera constante. Sin embargo, su porcentaje de acierto es bajísimo: solo el 20,51% de sus disparos a puerta terminan en gol. Es el 18º peor dato del campeonato. Únicamente el Girona (20%) y el Oviedo (14,81%) muestran menos puntería.

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La estadística avanzada -xG, goles esperados- refuerza esa sensación de ineficacia. La Real genera una media de 1,43 goles esperados por partido, la décima mejor marca de Primera y dentro de la media general de la competición. Sin embargo, anota solo 0,89, lo que significa que el equipo termina con un diferencial negativo de -0,54 goles por jornada. O lo que es lo mismo: debería llevar 12,84 goles (13 si se redondea), cinco más de los que realmente ha marcado. Es el 17º peor diferencial de LaLiga en este ratio, solo por delante de conjuntos en crisis ofensiva como Espanyol o Oviedo. En términos simples: la Real crea lo suficiente para ganar más partidos de los que gana, pero no convierte esas oportunidades en goles.

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Juan Manuel Serrano Arce / Getty

El problema no se reduce al colectivo. Algunos futbolistas clave también están muy por debajo de su promedio de eficacia. El ejemplo más claro es Mikel Oyarzabal, que ha marcado dos goles en Liga, pero su xG indica que debería llevar 4,74. Es uno de los jugadores de Primera con mayor diferencial negativo individual, solo superado por Álvaro Rodríguez, del Elche (-3,11). Es decir, Oyarzabal genera ocasiones, llega al remate y tiene opciones, pero le falta precisión. La Real, en general, vive un problema de acierto que se extiende entre sus atacantes.

Las estadísticas no engañan: solo falta marcar

A nivel estructural, el equipo tampoco ha sabido adelantarse en los partidos: solo ha abierto el marcador en dos de las nueve jornadas disputadas (0,22 de promedio). Casi siempre ha tenido que ir a remolque, lo que le obliga a atacar en escenarios más cerrados y a multiplicar los intentos sin lograr eficacia. Su promedio de goles sin penaltis, de 0,78, está también muy por debajo de la media de la categoría (1,17), y refleja la falta de pegada en jugada.

Los números dibujan un retrato nítido: la Real Sociedad es un equipo reconocible en su propuesta, con volumen ofensivo alto y buena producción en campo rival, pero ineficaz en el remate. Genera ocasiones suficientes para estar en una posición mucho más cómoda, pero su puntería la condena. Sergio Francisco tiene materia prima y juego, pero el gol, por ahora, sigue siendo su mayor asignatura pendiente.

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