La paciencia de Flick y Deco, por Fernando Polo

El FC Barcelona ha encontrado un mirlo blanco en Hansi Flick. Un técnico correcto en las formas con la dirigencia y los jugadores, con un marcado perfil institucional pese a no haber ‘mamado’ Barça hasta hace un año, a la vez que ambicioso y nada amante de las excusas en su mensaje interno y externo. Una combinación perfecta para un club abonado al sobresalto, al fichaje o a la inscripción ‘last minute’, al puño en alto y a la ‘botifarra’ sobre la bocina o a exprimir las restrictivas reglas de LaLiga, incluso las de los lesionados con tal de poder ampliar el dichoso ‘fair play’ salarial.

Pero todo tiene un límite y nadie es de hierro, aunque quiera parecerlo. Este año Flick ha sufrido en enero la incertidumbre de la inscripción de Dani Olmo y Pau Víctor y en agosto con varios jugadores más, incluidos los nuevos Joan Garcia, Rashford y Bardghji; la segunda ‘espantada’ de Nico Williams y la imposibilidad de competir con el Bayern por Luis Díaz; el amago de no ir a la parte japonesa de la gira y a una logística de la parte coreana que no le gustó; a la marcha sorpresa de su mariscal Iñigo; y ahora a los vaivenes del todavía fallido retorno al Camp Nou. Hasta un cumpleaños con una escenografía ‘raruna’ de su crack se ha zampado Flick el día antes de la vuelta al trabajo.

Todo eso se puede aplicar también  a Deco con el atenuante de que él conoce mucho mejor el club y a un Laporta que le fichó en 2004 tras ganar la Copa de Europa con el Porto y quedar segundo en la lucha por el Balón de Oro. Deco sobrevive con astucia fuera del famoso 1-1. Puede fichar pocos cracks y se está esforzando en blindar a los que ya tiene para mantener la calidad que hay y poder hacerse fuerte si alguien quiere llevársela. En paralelo, a nivel filosófico tuvo claro que hacía falta darle un retoque al estilo metiendo un punto más vertical, físico y presionante en el juego. Algo que con Flick se ha sublimado. 

El entrenador y el director deportivo no se quejan, no contribuyen al ruido. Pero padecen la situación como el que más porque en aspectos importantes de su día a día están atados de pies y manos. Conviene que el sufrimiento se acabe porque valen mucho pero recuerden, no son de hierro. Y sí, Hansi también tiene sus cositas, es quisquilloso con detalles quizás menores, pero es un ‘top’ y a su edad conviene que mantenga la ilusión porque es un activo excepcional para el club.

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