La FIFA da su aprobación a las amenazas de Trump sobre ciudades «inseguras» para la Copa del Mundo

En una de las noticias más importantes del mundo del fútbol online, el presidente de EE. UU., Donald Trump, y la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) han amenazado con trasladar los partidos de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 si las ciudades anfitrionas no se consideran lo suficientemente seguras.

En recientes declaraciones, Trump apuntó a Boston, la capital de Massachusetts, amenazando con solicitar al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que trasladara los partidos si las condiciones locales no cumplían con sus expectativas. Esta declaración provocó inmediatamente la indignación nacional, ya que todas las candidaturas de las ciudades anfitrionas para el torneo de 2026 ya se habían decidido y consolidado en una obligación contractual.

Para echar más leña al fuego, la FIFA emitió un comunicado en el que parecía validar la afirmación de Trump de que son los gobiernos, y no la FIFA, los que en última instancia se encargan de la seguridad de los partidos de la Copa del Mundo.

Esta postura contradecía los comentarios anteriores del vicepresidente de la FIFA, Víctor Montagliani, quien afirmó que solo la FIFA es capaz de cambiar o transferir las ciudades anfitrionas una vez que han sido declaradas oficialmente.

El aparente cambio de postura de la FIFA ha causado confusión dentro de la organización y ha atraído una atención no deseada, lo que implica que la FIFA se ha puesto del lado de Trump en contra de uno de sus propios altos ejecutivos. Esto ha provocado tensiones internas dentro de la organización, ya que parece contradecir sus propios procedimientos y políticas establecidos.

La alcaldesa de Boston, Michelle Wu, reaccionó rápidamente a los comentarios de Trump, calificándolos de teatro político. Explicó que el memorándum de la ciudad para albergar la FIFA era un acuerdo vinculante por ley y que cualquier intento de eliminar a Boston del calendario de la Copa del Mundo se enfrentaría a una demanda inmediata.

Boston es una de las 11 ciudades estadounidenses elegidas para acoger el torneo de 2026, que se celebrará conjuntamente en Estados Unidos, México y Canadá.

En realidad, Trump —ni ningún otro presidente de Estados Unidos— puede alterar técnicamente la lista de ciudades anfitrionas de la FIFA. Estas localidades fueron seleccionadas tras un proceso de licitación de varios años y están sujetas a complejos acuerdos entre la FIFA y cada comité local de organización.

Los especialistas en derecho deportivo añaden que cualquier intento de reubicar los partidos por motivos políticos probablemente acabaría en los tribunales, alteraría los acuerdos con los patrocinadores y provocaría un caos logístico, ya que los preparativos para el torneo de 2026 ya están en marcha.

Para la FIFA, esta crisis pone de relieve la dificultad de equilibrar su diplomacia política con su imagen de imparcialidad. Al parecer, al apoyar la postura de Trump, la organización corre el riesgo de alienar a los funcionarios de su propia dirección y de enfadar potencialmente a las ciudades anfitrionas.

Imágenes opcionales (Getty Images)

  • Infantino y Trump (Getty Images)
  • Infantino sobre la Copa del Mundo 2026
  • Infantino y Trump en evento oficial

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