La cantera se convierte en estrategia clave para los clubes de LaLiga
La cantera se ha convertido en el eje estratégico sobre el que LaLiga construye su plan de futuro. Ante la inflación del mercado internacional, especialmente motivada por el poder económico de la Premier League, los clubes españoles, con el impulso de la patronal, han comenzado una revolución silenciosa pero firme: apostar por el talento propio como base de sostenibilidad deportiva y financiera.
Desde 2022, con la puesta en marcha del Plan Canteras, LaLiga trabaja para profesionalizar, estructurar e impulsar las categorías inferiores. Esta semana se ha dado un nuevo paso con el arranque de la Fase 2 del plan, presentada en Madrid ante representantes de los 42 clubes de Primera y Segunda División. Y con una novedad importante: la creación de un sello de excelencia, en colaboración con AENOR, que distinguirá a las mejores canteras del país.
Un modelo en crecimiento… y rentable
Como explica Juan Florit, responsable de proyectos deportivos de LaLiga, «en 2015 apenas había clubes con una mentalidad real de cantera. Hoy son más de 30 los que invierten decididamente en ella». La filosofía ha cambiado: ya no se ve la cantera como gasto, sino como inversión, tanto deportiva como económica.
Las cifras lo respaldan. En el verano de 2025, la venta de canteranos generó 286 millones de euros, un récord. Y algunos clubes logran amortizar la inversión anual en cantera con un solo debut del filial en el primer equipo. Además, los canteranos españoles tienen un valor de mercado superior en 400 millones de euros al de sus homólogos en la Premier, demostrando que el modelo tiene músculo.
Paradoja: el talento está, pero falta dar minutos
Aunque los índices de formación han mejorado notablemente (crecimiento del 34 % en infraestructuras, por ejemplo), la integración de canteranos en el primer equipo sigue siendo una tarea pendiente. En España, los jóvenes jugaron el 19,78 % de los minutos en Primera División la temporada pasada, el porcentaje más alto de las grandes ligas europeas, pero todavía se quiere más.
Parte del reto está en la cultura de los entrenadores, que a veces priorizan el corto plazo, y también en que los frutos de la inversión aún están madurando: “Ese boom se notará en dos o tres años”, apuntan desde LaLiga.
AENOR certificará la excelencia
Para recibir el sello de calidad, los clubes deben cumplir con al menos el 80 % de los parámetros de la Fase 1, algo que ya han logrado diez clubes. Pero no todos son los tradicionales referentes: hay entidades que han transformado su cantera en los últimos cinco años y que podrían sorprender muy pronto.
Este sello premiará el trabajo bien hecho y marcará una distinción clara en el mercado, generando incluso ventajas futuras en el límite salarial, como ya se está empezando a estudiar desde la propia patronal.
Voces del cambio: el Racing como ejemplo
Uno de los clubes que más ha abrazado esta filosofía es el Racing de Santander. Su presidente, Manuel Higuera, fue tajante: «Algunos ven la cantera como gasto, nosotros como inversión. Es parte de nuestra identidad». Para él, el retorno no solo es económico: también fortalece el vínculo con la afición, el arraigo y la identidad de club.
Hacia una nueva era
LaLiga quiere que España siga siendo una potencia mundial en formación de futbolistas, tanto por prestigio como por competitividad. Con el sello de excelencia de AENOR, incentivos económicos y una hoja de ruta clara, el fútbol español apuesta por un modelo que prioriza el largo plazo, el talento y la sostenibilidad, frente al despilfarro de otros campeonatos. La cantera ya no es una opción, es una estrategia clave. Y ha llegado su hora.
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