La campaña electoral ya ha empezado. Opinión de Ferran Correas
Joan Laporta, presidente del Barça / AFP El Barça celebra este domingo su anual Asamblea de Compromisarios. Llega al final de dos semanas sin fútbol del primer equipo y tras dos derrotas seguidas del conjunto de Hansi Flick. El ruido ha sido intenso. De hecho, aunque ni el presidente Laporta sabe aún cuando serán las próximas elecciones, la Asamblea ha servido como punto de partida de la precampaña electoral. Víctor Font, que ya fue candidato en 2021 y fue segundo en las urnas por detrás de Laporta, ha concedido algunas entrevistas, una de ellas con este diario, para analizar la situación del club, siendo duro y contundente en su análisis. Su flamante fichaje, Jaume Guardiola, expresidente de la Comisión Económica también ha aparecido en los medios de comunicación. Marc Ciria, que ha formado ya un grupo y piensa en presentarse, ha aprovechado la Asamblea para que el socio le conozca. Lo ha hecho recogiendo firmas para que el domingo los compromisarios puedan decidir si la directiva puede seguir teniendo el permiso de la Asamblea para vender un porcentaje de BLM, una propuesta que finalmente no será votada al no recoger los apoyos necesarios. Joan Camprubí Montal, cabeza visible del grupo ‘Som un Clam’, ha comparecido ante los medios también para analizar los números de Laporta. Se ha mostrado muy crítico. Sabe que necesita aparecer en los medios para que el socio lo conozca. Y un paso al frente ha dado Xavi Vilajoana. El que fue precandidato en 2021 está decidido a volver a intentarlo. Hace semanas que ha empezado a visitar peñas y ha pedido las máximas garantías legales y transparencia en la Asamblea. Cuatro aspirantes, de momento, a derrotar a un Laporta que afronta la Asamblea con los nervios de siempre, pero seguro de que la sacará adelante con solvencia y por goleada. De hecho, en el club existe la sensación de que si no pasa nada extraño con el Spotify Camp Nou y dando por hecho que el primer equipo seguirá luchando por todo, no tendrá problemas para volver a ganar en las urnas y revalidar mandato. La oposición, sin embargo, espera el error y conseguir votos de colectivos descontentos como las peñas, los integrantes del Espai d’Animació y los más fieles del Palau. Mientras tanto, hay quien trabaja para lograr la unión de la oposición, algo que actualmente parece imposible. Eso sí, todavía queda mucho para las elecciones y puede pasar de todo. La Asamblea ha sido el pistoletazo de salida de las elecciones a la presidencia. Habrá que ver cuantos de los aspirantes llegan al final. Esto se hará largo.
