Katherine Lozano, especialista en medicina integrativa: «No deberíamos tomar café nada más despertarnos»

El café es una de las bebidas más consumidas a diario en el mundo

Katherine Lozano, especialista en medicina integrativa / Palasiet

Emma Ferrara

11 NOV 2025 12:49Actualizada 11 NOV 2025 12:51

El café es mucho más que una simple bebida: forma parte de la cultura y la rutina diaria de millones de personas en todo el mundo. Es uno de los productos más comercializados a nivel global y se encuentra entre las tres bebidas más consumidas del planeta, junto al agua y al té.

Incorporar café a nuestra dieta puede aportar numerosos beneficios para la salud, ya que contiene antioxidantes y cafeína, que ayudan a mejorar la concentración y al rendimiento cognitivo en general.

Además, según un estudio publicado en la revista ‘Annals of Internal Medicine’, el consumo de café se asocia con una disminución de la mortalidad.

Muchas personas comienzan su día con una taza de café, ya que la cafeína les proporciona un impulso energético extra para afrontarlo con más vitalidad.

Hay quienes consumen más de un café al día. Sin embargo, no es recomendable consumirlo en cualquier momento, ya que puede interferir en la absorción de algunos nutrientes esenciales.

Katherine Lozano, doctora y especialista en medicina integrativa, explicó en una entrevista a ‘El Mundo’ que el café tiene propiedades antioxidantes, pero que se debería tomar en el momento adecuado: «No es, precisamente, el que tiene interiorizado la mayoría de la población. Lo normal es que nos lo tomemos nada más levantarnos para despertarnos».

La experta aseguró que, de esa manera, se bloquea el ciclo natural de producción de cortisol, que es la hormona que hace que nos mantengamos activos durante la mañana: «Cuando nos despertamos, el cortisol tiene que subir de forma natural, porque, de esa manera, se suprime la melatonina, y nos activamos de forma natural. Es decir, no deberíamos tomar un café nada más despertarnos».

Katherine Lozano declaró que se debería tomar el primer café del día una hora y media después de haber visto la luz del amanecer: «Es cuando el cortisol ha alcanzado ya el punto de equilibrio que necesitamos para estar activos. En ese instante, podemos tomarnos un café sin bloquear la producción natural de cortisol y aprovechar su poder antioxidante».

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