García Pimienta: «Para exportar ADN Barça se necesita tiempo»

La Masia no solo da jugadores. También entrenadores, como es el caso de Xavi García Pimienta (Barcelona, 51 años) que tras 17 temporadas como técnico en la cantera del Barça, dio el salto al fútbol profesional después de entrenar al filial azulgrana. Primero en Las Palmas, donde ascendió a Primera y posteriormente en el Sevilla. Tras la etapa en el Pizjuán espera una nueva oportunidad y aprovechó sus días en Barcelona para visitar Mundo Deportivo.

Pregunta: Ahora está sin equipo. ¿Cómo lo lleva?

Respuesta: Este proceso también forma parte del entrenador. Estoy aprovechando para ver muchísimo fútbol, descansar y estar con la familia. Llevaba muchos veranos que no podía estar tanto tiempo con mi mujer y mi hija, y eso siempre se agradece. Pero desde que empezó la Liga veo muchísimo fútbol, poniéndome al día en todo lo que sucede, especialmente en la Liga española.

P: Más allá de ver partidos, ¿cómo se mantiene activo?

R: Primero de todo, manteniendo el contacto diario con el staff. Nunca sabes cuándo vas a volver a entrenar. Además, me gusta analizar a todos los equipos, ver cómo progresan los jugadores y también seguir otras ligas para conocer perfiles distintos. Ahora quiero aprovechar para visitar entrenamientos y observar cómo trabajan otros compañeros, sobre todo los que tienen un perfil que me atrae. Me gustaría visitar el primera persona el día a día de otros entrenadores profesionales para ver cómo trabajan.

García Pimienta, durante la entrevista

Pep Morata / MD

P: Entonces aprovecha este parón para seguir formándose.

R: Exacto, para seguir mejorando. Si a mi me dices cómo trabajaba hace diez años con cómo lo hice en esta última etapa en el Sevilla, el fútbol ha cambiado muchísimo. Si no evolucionas, te pasa por encima. Por eso es tan importante seguir progresando cada día en todo porque el fútbol cambia muy rápido.

P: Vamos a centrarnos en el Sevilla, su último club como entrenador, una etapa muy intensa. ¿Qué balance hace de su paso por el Sánchez Pizjuán?

R: Muy positivo. Entrenar a un club como el Sevilla ha sido una experiencia enorme. Me sentí muy valorado y querido por la afición, que jamás tuvo nada en contra mía. Excepto en los primeros cuatro partidos, donde sólo conseguimos dos puntos, creo que la progresión del equipo fue muy buena. Conseguimos, quizás de forma un poco sorprendente para algunos, incluso estar más cerca de Europa que del descenso, a diferencia de las dos temporadas anteriores. Considero muy buena experiencia haber entrenado ahí, conseguimos hacer un buen fútbol, llegar a mucha gente, incluso a los jugadores que venían con otra idea de campañas anteriores se acercaron mucho a lo que pedíamos nosotros. Entrenar a un grandísimo club como ha sido un orgullo.

P: El objetivo inicial era la permanencia, sin dejar de ser ambiciosos y se acercaron a puestos de Europa League. ¿Qué pasó después, que el equipo tuvo bajón?

R: Tras un inicio complicado, a partir de la quinta jornada el equipo cogió una línea ascendente, dejando los puestos de descenso a Segunda División prácticamente olvidados. Estuvimos muy cerca de los puestos europeos. De hecho, faltando once jornadas si no recuerdo mal, ganamos en el campo de la Real y nos quedamos a un punto o prácticamente igual de los puestos europeos. Luego los objetivos cambian, yo soy un entrenador ambicioso y sé de la dificultad que es entrenar en Primera y quizás esa expectativa por parte del club y de la afición cambió porque el equipo daba muestras de que se podía conseguir. Pero luego llegaron cuatro derrotas seguidas contra rivales importantes como Athletic, Betis, Atlético y Valencia y en el fútbol los resultados mandan. Cuatro derrotas consecutivas en un club así hizo que yo tuviese que salir de allí.

P: ¿Fue víctima de esas expectativas tras los buenos resultados?

R: Eso no lo sé, pero está claro que objetivos iniciales como la salvación y estar tranquilos en la tabla, que eso estaba conseguido cambiaron. Y el entrenador está en el punto de mira y eso así. Y tras cuatro derrotas consecutivas hizo que la directiva pensase que lo mejor era que viniera otro entrenador.

P: ¿Qué aprendizajes se lleva de esa etapa?

R: Primero, muy orgulloso de haber podido entrenar a ese gran club, conocer esa ciudad y cómo vive el fútbol de esa manera. Me sentí y me siento muy querido por la afición y estoy muy contento porque el trato siempre fue maravilloso. Cada vez que salía a fuera, a comer o cenar con mi staff, con mi familia, siempre hubo un trato maravilloso. La relación con los jugadores también fue muy buena porque prácticamente conseguimos jugar a la manera que pretendíamos, aunque quizás era un proceso un poquito más largo, de una temporada más, pero se consiguió jugar bien al fútbol y estar cerca de conseguir los objetivos. Me considero un privilegiado de haber entrenado a un gran club como el Sevilla y es una experiencia que seguro que me ha hecho mejor entrenador.

P: Antes de Sevilla, estuvo en Las Palmas. Fue su primer gran salto al fútbol profesional tras el Barça B. Con uno de los presupuestos más bajos consiguieron el ascenso a Primera.

R: La primera temporada, seis meses, nos metimos en playoff algo que el equipo llevaba varias temporadas sin lograr. La segunda ya ascendimos de forma directa y creo que con muy buen futbol que es lo que también quiere el aficionado canario, de Las Palmas. E involucrando a muchísima gente, con el estadio lleno casi en todas las jornadas. Y la temporada siguiente mantuvimos al equipo con el presupuesto más bajo de Primera y creo que con muy buen fútbol. Eso fue como un ascenso. Para mí fue una etapa magnífica en la que me sentí muy identificado con la isla, con el club y con el juego. Se dio todo.

P: Marcó su carrera. Llevaba tres temporadas en el Barça B y quería dar el salto.

R: Salió la opción de Las Palmas a mitad de temporada y a pesar de que nuestra manera de entender el fútbol necesita adaptación, pero ya se vio que mi idea de fútbol de mis últimos años en el Barça B se pudo materializar en un club profesional como Las Palmas. Me quedo con el cómo logramos los objetivos, una forma que fue admirada por todo el fútbol español.

P: ¿Ese estilo fue su gran legado en Canarias?

R: El legado es importante, pero debe ir acompañado de resultados. Recuerdo muchos entrenadores y jugadores rivales especialmente en Primera que, al terminar el partido, destacaban el cómo. En la mayoría de partidos conseguimos mantener el balón más que el rival y eso no es nada fácil en Primera.

P: Un gran cumplido por parte de los rivales.

R: Sí, que el rival, más allá del resultado, ponga énfasis en la manera de jugar es porque valoran la dificultad que supone, por ejemplo salir jugado desde atrás.

García Pimienta visita Mundo Deportivo.

Pep Morata / MD

P: ¿Qué proyecto le ilusionaría ahora?

R: Creo que hay que estar preparado para todo. Tengo muchas ganas de entrenar, especialmente después de que haya empezado LaLiga. Aunque han salido cosas, considero que tiene que ser un proyecto al que podamos aportar cosas importantes. Escucho a todo el mundo, pero sí me gustaría un equipo en el que sienta que mi capacidad como entrenador pueda hacer crecer tanto al equipo como a los jugadores.

P: ¿Se siente preparado para dar un paso más, hacia equipos de máxima exigencia, incluso europeos?

R: El Sevilla ya es un grandísimo club. Lo más importante, insisto, es que pueda aportar valor a los jugadores para hacerlos mejores y les acerque a conseguir los objetivos.

P: Pasó 19 temporadas en el Barça: 17 como entrenador y 11 como jugador. ¿Qué era más satisfactorio: ganar títulos o ver a los chicos llegar al primer equipo?

R: El primer objetivo era formar al jugador para que estuviera preparado para dar el salto al equipo superior durante la misma temporada y posteriormente pasara el filtro al acabar el curso. Pero el éxito rotundo es cuando ves a un jugador formado en la base llegar al primer equipo y que se consolida. En un club como el Barça, es muy importante. Y a nivel personal, mantener el contacto. Chicos que les ayudaste a ser profesionales en su etapa de formación y que te lo siguen agradeciendo.

P: ¿Y ese contacto le facilita poder pescar jugadores con ADN Barça de cara a sus equipos?

R: Bueno, lo hemos intentado. En Las Palmas, por ejemplo, tuvimos a Mika Mármol o Kaptoum.

P: En la cantera del Barça tuvo centenares de futbolistas a sus órdenes. Desde Messi, Piqué, Cesc, hasta Gavi, Ansu o Balde. Entre tantos nombres, ¿hubo alguno que le haya sorprendido más por su evolución?

R: Quizás el que más me ha sorprendido ha sido Sergi Roberto. Siempre fue buen jugador y sabíamos que iba a llegar al Barça B y a partir de allí a veremos cómo evoluciona. Pues no solo eso. Ha sido uno capitanes del Barça, de los jugadores con más partidos en el primer equipo, gracias a su persistencia, ganas de mejorar, jugando en muchas posiciones… Eso ha hecho que se consolide y acaba siendo un referente por su compromiso.

García Pimienta

«El jugador que más me ha sorprendido es Sergi Roberto, ha sido un referente por su persistencia»

P: Se habla mucho del ADN Barça. ¿Se puede exportar a otros equipos?

R: Sí, aunque necesitas tiempo y en el fútbol el tiempo va acompañado de resultados. En Las Palmas fue más fácil porque el club ya tenía esa filosofía y el perfil de jugadores. En Sevilla también pudimos hacerlo. El jugador agradece ser protagonista con balón y siempre tiene que estar pensando que hacer. Eso es muy agradable para el jugador. Y cuando algo que trabaja en el entrenamiento acaba pasando en el partido, aún te lo agradece mucho más.

P: Ser tan purista en este sentido, le acercó al primer equipo del Barça. Hubo varias voces autorizadas dentro del club que pusieron el nombre de García Pimienta sobre la mesa. Faltó atrevimiento.

R: Yo lo único que puedo decir es que cualquier entrenador, jugador, fisio, médico, miembro del Barça B… debe estar preparado para dar el salto por si el primer equipo te necesita.

P: Y en aquel momento, ¿entrenador, jugadores y fisios estaban preparados?

R: En aquel momento todo el mundo debía estar preparado por si el primer equipo lo necesitaba. Hubo un momento que Sergi Barjuán tuvo que ser entrenador del primer equipo porque pasó lo que pasó. Estaba en el filial, es lo lógico, y tuvo que preparar dos o tres partidos.

P: ¿Sigue al Barça de Hansi Flick? ¿Qué le parece?

R: Muchísimo. Me encanta. Ya lo sufrí como rival con el Sevilla con dos derrotas, dos goleadas. Es un equipo agresivo, juegan bien al fútbol, incluso inconscientes los chicos jóvenes porque creen que van a ganar porque se sienten mejores. Como si estuvieran en el Infantil o en el Juvenil. Llevan tanto tiempo jugando juntos y jugando así que ha hecho que ganen y lo hagan de una manera determinada, con ese ADN que también es muy importante para un club como el Barça. Un valor añadido que te vuelve a dar la gente de la casa. Vuelvo atrás. Con confianza los chicos te acaban demostrando que están preparados.

P: ¿Ve al Barça capaz de ganarlo todo?

R: Sí, aunque en fútbol nunca puedes asegurarlo, especialmente en las competiciones cortas donde un error te penaliza mucho, el año pasado ya lo demostró ganando Liga y Copa del Rey y llegando a semifinales de Champions. Está preparado para ganarlo todo y creo que lo va a competir, ya se ha visto cómo ha empezado. Es un gusto verlos jugar.

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