Fútbol | A este Barça todavía le falta para tumbar al Madrid, por Joan Vehils
Lamine, en una acción del clásico / Chema Moya El Barça saltó al Bernabéu con la clara intención de adormecer al Madrid. Los azulgranas propusieron un juego más parsimonioso y menos vertical de lo habitual, pero sirvió de bien poco. Mbappé no perdona cuando recibe cerca del área y a los de Xabi Alonso le importa bien poco quién lleve el control del partido. Aun así, el equipo de Flick, con un juego intermitente, plantó cara a un Madrid que vive del contraataque y aún no acaba de encontrar un estilo propio. Es verdad que el delantero francés pudo sentenciar si Szczesny no le hubiera parado un penalti, pero durante el segundo tiempo los blancos parecieron sufrir ese miedo escénico que, por lo general, afecta a los rivales. No obstante, a los azulgranas les falta creerse más sus opciones y deberán ponerse las pilas si quieren competir por volver a llevarse la Liga. Dicho esto, este Barça todavía no es el del año pasado. La prueba es que el cuándo el mejor es el portero es un síntoma inequívoco de que algo no funciona. Fue, eso sí, una derrota digna. Tanto, que los locales celebraron la victoria como si fuera una final. En fin, un clásico caliente que no decide el campeonato, pero que debe servir para que Flick analice a fondo las debilidades de su equipo. Es cierto que hay bajas importantes, jugadores recién salidos de lesiones y otros, como Pedri, que empiezan a pagar la acumulación de partidos, pero hay algo más. Y ese “algo” es la clave. Detalles que decantan los partidos. En cuanto a Lamine Yamal, demostró de nuevo que la presión no le afecta, pero todavía está lejos de su mejor nivel físico. Apenas pudo sacar ventaja de sus regates, y eso se echa mucho de menos en partidos de máximo nivel. En fin, que los blancos utilizaron sus artimañas habituales con una afición que presiona sin descanso mientras que el Barça dejó claro que todavía no le alcanza para vencer a un irregular Madrid.
