Flick también tiene deberes

Flick da indicaciones con Guille Fernández de fondo / SPORT

Acabada la temporada de forma exitosa, hoy Hansi Flick debe estar tumbado en la sombra de cualquier pino de Formentera, isla en la que posee una propiedad y en la que acostumbra ir a descansar en verano. El técnico alemán tiene motivos para estar satisfecho de cómo ha evolucionado su primer curso en el FC Barcelona y los tres títulos no dejan de ser una gran recompensa. En su segunda temporada, Flick también tendrá deberes porque en sus primeros meses se apreciaron un montón de virtudes tanto en la gestión del vestuario como en los aspectos físicos y tácticos.

El equipo corrigió ese defecto físico que apreció Laporta en el último año, fue innovador en marcar la línea defensiva y atrevido en su constante apuesta por el juego ofensivo. Los jugadores destilaron armonía y, como consecuencia, el grupo transmitía sensación de equipo, de grupo, de solidaridad. 

Sin embargo, y no es para ser alarmista sino para apreciar algunos aspectos que llegaron a preocupar tanto a la directiva como a la secretaría técnica, hay, y habrá, aspectos a mejorar. Tanta proximidad con el jugador es buena para muchas cosas, pero todo técnico precisa de un poli malo. Ten Cate lo era de Rijkaard por ejemplo y era quien mantenía la línea de trabajo sin que el flow que desprendía Rijkaard aportara destensión al grupo.

Flick no tiene esta cara B, esta persona que transmite dureza desde el staff. Por eso saltaron las alarmas en Can Barça cuando en un partido, sin más, varios jugadores acabaron cabreados con el técnico. Y lo que es peor, que lo mostraron públicamente, como si de un desprecio se tratara. Fueron Fort, Ansu, Ferran y Fermín quienes tuvieron gestos impropios que rebajan la autoridad del entrenador.

Y este aspecto es algo que el propio Flick deberá mejorar para el próximo curso, aumentar el nivel de exigencia para que el quejarse, el menosprecio no es un buen aliado para mantener la armonía dentro del grupo. Flick deberá tomar cartas en el asunto en el caso de que todo no vaya tan de cara como en la temporada pasada.

Fuente