Este reality show consiste en inmigrantes que quieren la ciudadanía estadounidense
Y como era de esperar, la polémica está servida, pero todavía no se ha aprobado su realización
En Estados Unidos se plantea un concurso al estilo 'El Juego del Calamar'.
Claudio Torres
18 MAY 2025 17:15
¿Y si transformamos la inmigración en un entretenimiento televisivo? Quizá eso es lo que debió pensar Rob Worsoff, la cabeza pensante detrás de un reality show en el que los participantes son inmigrantes que quieren conseguir la ciudadanía estadounidense.
Una idea que, lógicamente, ha sido muy polémica y que todavía no se ha llevado a cabo, pero tampoco se ha descartado; la DHS (el Departamento de Seguridad Nacional) está actualmente evaluando la propuesta.
La DHS está constantemente aprobando o negando propuestas de programas. De hecho, Tricia McLaughlin, secretaria adjunta de la organización, explicó que la misma «recibe cientos de propuestas de programas de televisión al año, desde documentales sobre operaciones fronterizas de ICE y CBP hasta investigaciones de delitos de cuello blanco por parte de HSI».
Y no es algo que evalúen a la ligera, asegura la directiva.
Este no sería el primer programa producido por Rob Worsoff; el canadiense también ha estado detrás de programas muy reconocidos como ‘The Millionaire Matchmaker’, ‘Duck Dynasty’ y ‘The Biggest Loser’.
El programa consistiría en un concurso con varios candidatos y donde cada episodio tendría un desafío relacionado con el patrimonio cultural, un desafío de eliminación, una reunión pública y una votación final.
El productor defiende su propuesta «no hay nadie que pierda en este programa, es ridículo sugerir lo contrario. Todos son personas que probablemente se convertirán en futuros estadounidenses. Todos tienen un lugar en la fila. Todos son buenos candidatos», explicaba.
«No estoy menospreciando a nadie, estoy ofreciendo a alguien la oportunidad de saltar al frente de la fila y nadie más pierde. De hecho, todos los demás en la fila serán humanizados y conoceremos sus rostros y sus historias», remataba la intervención.
