El retraso de las obras destroza el plan financiero, por Josep Maria Casanovas
Ver galería El Spotify Camp Nou sigue tomando forma entre la incertidumbre / SPORT Las alegrías que genera el equipo de Flick no hacen olvidar las decepciones que causan las obras del Camp Nou. Se ganan títulos pero los retrasos del nuevo estadio provocan una situación económica grave para la tesorería ya que la próxima temporada acusará la falta de ingresos presupuestados con la vuelta a casa. La estabilidad de un club viene dada por su equilibrio financiero y los resultados deportivos. Por esta razón el Barça anda cojo, un verano más no consigue cumplir la famosa regla del 1:1 del Fair Play de la Liga que le permita inscribir los nuevos fichajes sin problemas. Ni las famosas palancas lo hicieron posible. La causa de todos los males tiene su raíz en el incumplimiento de la constructora Limak que destroza las previsiones de la Junta al no cumplir el ‘timing’ previsto. A día de hoy acumulan un retraso de casi un año y lo más grave es que nadie se atreve a vislumbrar la fecha de la inauguración oficial. Estaba previsto que fuera en agosto del próximo año, 2026, pero por el camino que va todo, veremos si es posible inaugurar el 2027 con la cubierta instalada. Recordemos que el último partido se jugó el 31 mayo del 2023 y que las obras comenzaron pocos meses después, en noviembre. Hasta el momento, el plan de obras ha fallado con estrépito. No se pudieron celebrar, con capacidad reducida, los actos del 125 Aniversario en noviembre del 2024 a pesar de las promesas hechas. Tampoco estuvo a punto para enero del 2025 ni para acoger el final de Liga de la temporada. Se dijo entonces que se reprogramaba para estrenar el campo en el Gamper; tampoco fue posible. Y ahora estamos pendientes de nuevas noticias que todo hace indicar que no serán buenas, habrá que volver a Montjuïc como mínimo hasta enero. Se encadenan demasiados golpes bajos sin que la constructora turca dé la cara y explique las causas de lo sucedido. Esta situación causa tres grandes damnificados. Perjudica a la afición que sufre con pena cómo el retorno al Camp Nou se demora más de la cuenta. Perjudica al equipo que necesita del apoyo de todos sus socios para disputar con posibilidades todos los títulos. Perjudica la cuenta de resultados ya que para esta temporada estaba previsto jugar en casa con un aforo mínimo de 60.000 espectadores. Y en definitiva, hace imposible cumplir el plan financiero previsto ya que los ingresos de ticketing y socios serán muy inferiores. Los problemas se acumulan, el auditor no contabilizará la venta de los palcos VIP por no estar construidos. Los nuevos patrocinadores y el ‘naming’ del estadio quedan en el congelador. El equipo aguanta el club mientras que las obras hunden la economía. Nota final.- Ahora no es el momento para iniciar denuncias ni pleitos. Ahora lo que toca por parte de la directiva es exigir que las obras se acaben cuanto antes con la máxima calidad. Tiempo habrá para exigir responsabilidades de todo tipo.El Spotify Camp Nou sigue tomando forma entre la incertidumbre
El incumplimiento de Limak
El equipo aguanta al club, las obras hunden la economía
Tres damnificados
