El Rayo se da un festín para meterse directamente en octavos

El Rayo sigue avanzando con paso firme en su camino por intentar llegar a la todavía lejana final que se disputará en Leipzig. Los de Iñigo Pérez superaron al débil Drita kosovar (3-0) con tantos de Lejeune, Gumbau y Pacha Espino, concluyendo de esta forma la fase de liguilla entre los 8 primeros, ahorrándose así el playoff para octavos y sabiendo que en esa ronda la vuelta será en casa.

Empezó el partido con los dos equipos presionando muy arriba y en busca de la portería rival. Poco a poco se fue imponiendo la calidad de los vallecanos, que lo intentaban a través de Ratiu, Fran Pérez y Camello, los jugadores más adelantados. Aunque sus intentonas topaban una y otra vez con la defensa rival, bien plantada.

Un guion que rompió uno acostumbrado a hacer cosas inesperadas. Ni más ni menos que Florian Lejeune, que desde su casa soltó un zapatazo que se coló por la misma escuadra (34’). Para ver una y otra vez lo que hizo el central.

Y tras el descanso todo seguía igual, aunque con Batalla teniendo que intervenir alguna vez por culpa de las internadas por el flanco izquierdo de Vertrouwd, con cierta facilidad para llegar a línea de fondo. La más clara para el equipo de Kosovo, que sí tendrá que jugar el playoff, fue de Arb Manaj, quien obligó a intervenir al portero argentino con un muy buen pie.

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En el 64’ amplió distancias el Rayo. Absurda cesión de los visitantes en la que el portero tuvo que coger la pelota con las manos ante el temeroso y excesivamente fuerte pase de su zaguero, que se colaba en el arco. Gumbau aprovechó el libre indirecto para ponerla en la escuadra en el día de su 31 cumpleaños.

Por si todavía quedaba alguna duda el Pacha Espino, que vive un momento duro en lo personal tras la perdida de su padre, volvió a marcar a los dos minutos de entrar al campo con un chut cruzado (83’). Nivelazo el suyo cada vez que juega, ahora con dedicatorias más especiales que nunca. 

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