El Racing se examina en El Alcoraz con mucho más que tres puntos en juego

El Alcoraz será mañana el escenario de un choque con tintes de final anticipada. La SD Huesca y el Racing de Santander se enfrentan a las 16:15 horas en un duelo que va más allá de los tres puntos: es una cita con el futuro. Solo tres puntos separan a ambos conjuntos en la tabla y lo que ocurra puede marcar el destino de los dos equipos en este tramo decisivo del campeonato.

El Racing, tercero con 60 puntos, llega en su momento más irregular del curso. Aunque aún mantiene su plaza de privilegio, los números recientes son preocupantes: si se tomaran en cuenta únicamente los resultados de 2025, el conjunto cántabro estaría fuera del play-off. Es séptimo en ese tramo, empatado con Cádiz, Córdoba y Granada.

Datos que alertan

Los datos no engañan. El Racing es el cuarto equipo que más balones pierde, el tercero con más errores de pase y, pese a su cuarto puesto en la tabla de Expected Goals (xG), su falta de eficacia le está penalizando. Además, ha perdido parte de su habitual solidez defensiva.

“No es físico, es mental”, ha admitido José Alberto en varias ruedas de prensa. El técnico racinguista reconoce que el equipo ha perdido frescura y confianza, y eso ha afectado al ambiente tanto dentro como fuera del campo. La afición, que ha sido un pilar, ahora transmite impaciencia.

Bajas sensibles y cambios tácticos

Maguette Gueye, uno de los jugadores más en forma del Racing, es baja por sanción. Unai Vencedor apunta como sustituto, aunque no se descartan alternativas como Víctor Meseguer o incluso Marco Sangalli. A estas ausencias se suman las de Javi Montero e Íñigo Sainz-Maza, ambos lesionados.

En el lado positivo, Andrés Martín sí estará disponible tras ser duda toda la semana. El delantero andaluz, autor de 14 goles y 14 asistencias, es una pieza imprescindible en el engranaje ofensivo racinguista.

El rival, en plena forma

El Huesca llega al choque con 57 puntos y una racha ascendente. Su victoria ante el Málaga ha disparado la ilusión en El Alcoraz, que estará lleno hasta la bandera. Más de 7.000 espectadores —500 racinguistas entre ellos— poblarán las gradas en una tarde que promete emociones fuertes.

Antonio Hidalgo no podrá contar con Jorge Pulido, sancionado, ni con Toni Abad, Juan Pérez y Javi Hernández, todos lesionados. Aun así, el equipo oscense confía en su fortaleza como local y en su capacidad para castigar en transiciones rápidas y balón parado, sus grandes bazas.

Más que un partido

Este choque es también una prueba emocional para el Racing. Es el momento de que el equipo recupere su esencia, el hambre, la alegría y el atrevimiento que le llevaron a liderar la categoría durante semanas. Jugadores clave como Meseguer o Mantilla deben dar un paso adelante, e Íñigo Vicente, con su calidad y visión, puede marcar la diferencia.

Ganar en Huesca no solo supondría tres puntos. Significaría abrir brecha con un rival directo, volver a mirar de cerca a Levante y Elche, y recuperar la confianza de un equipo que ha perdido parte de su alma.

¿Punto de inflexión o confirmación de crisis?

Esa es la gran pregunta. ¿Será El Alcoraz el lugar donde el Racing recupere su mejor versión? ¿O será otro capítulo que confirme que el equipo ha entrado en una dinámica peligrosa? José Alberto se muestra confiado: “El equipo está mejor de lo que se dice”, asegura.

La clasificación está al rojo vivo. El Racing es tercero con 60 puntos, pero el séptimo —Granada— tiene 55. Cada jornada es una final.

Y la de mañana no es una cualquiera. El Racing se juega mucho más que un resultado. Se juega volver a ser. Se juega demostrar que está listo para volver a Primera. Es un partido de playoff sin ser aún un playoff. Y si quiere estar en junio, debe empezar a demostrarlo ya.

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