El primer gran contratiempo de España antes de la Euro: Aitana Bonmatí, en duda

La incertidumbre planea sobre la concentración de la selección española femenina a escasos días del inicio de la Eurocopa 2025. El foco está en el estado de salud de Aitana Bonmatí, centrocampista del FC Barcelona y actual epicentro del juego del combinado nacional. La futbolista sufre un cuadro de meningitis vírica que la mantiene bajo observación médica desde hace varios días. Aunque su evolución es favorable, su participación en el torneo continental está todavía en el aire.

Una patología con plazos inciertos

La meningitis vírica, en principio menos agresiva que la bacteriana, no requiere normalmente una baja médica prolongada. En la mayoría de los casos, el proceso de recuperación dura entre siete y diez días, por lo que, si se confirma la evolución positiva de la jugadora, podría estar disponible incluso para disputar el segundo o tercer partido de la fase de grupos. Sin embargo, las autoridades médicas no han establecido aún plazos definitivos.

Según el Reglamento de Competiciones de la UEFA, en su artículo 57.04, los equipos tienen hasta 24 horas antes de su primer encuentro oficial para sustituir a una jugadora por motivos médicos, siempre y cuando el diagnóstico sea confirmado tanto por el cuerpo médico de la selección como por un facultativo del Comité Médico de la UEFA. España debuta el 3 de julio contra Portugal, lo que deja a Montse Tomé, seleccionadora nacional, con margen hasta el 2 de julio para tomar una decisión.

Aitana, eje del modelo

Montse Tomé fue clara en su mensaje: “Aitana es una jugadora importantísima y la vamos a esperar hasta el final”. Y no es para menos. La mediocampista no solo es la actual doble ganadora del Balón de Oro —una distinción que resume su peso global en el fútbol femenino—, sino que además acumula 78 internacionalidades y es clave en la organización ofensiva de la selección. Su capacidad para conectar líneas, distribuir con criterio, asociarse con las atacantes y aportar llegada desde segunda línea hace de su rol uno de los más difíciles de reemplazar.

Alternativas, soluciones y jerarquías

Ante esta situación, la mirada se dirige hacia el banquillo. La jugadora que parece mejor posicionada como sustituta natural es Vicky López, quien ya actuó como titular en el amistoso ante Japón (victoria 3-1) y dejó destellos de su calidad. La madrileña, también en las filas del Barça, marcó uno de los goles en ese encuentro y demostró capacidad para asumir responsabilidades, aunque reconoció que aún tiene margen de mejora: “No estuve del todo acertada al principio, pero estoy contenta por aprovechar la oportunidad”.

No obstante, no se descarta un ajuste más profundo en el sistema de juego. Montse Tomé podría optar por retrasar la posición de jugadoras ofensivas como Mariona Caldentey, muy versátil en el último tercio, o incluso confiar en el equilibrio y llegada de Lucía García o Athenea del Castillo, habituales en posiciones más avanzadas pero con capacidad para adaptarse a un rol interior.

Otra posibilidad que se baraja es recurrir a alguna de las jugadoras que han quedado fuera de la lista definitiva o que ya han estado en la órbita del combinado nacional en concentraciones anteriores. Nombres como Maca Portales, Sheila García, Maite Oroz o Fiamma Benítez surgen como posibles incorporaciones de urgencia si se diera la baja definitiva de Bonmatí.

El grupo, entre la esperanza y la preparación

La selección española viajará este domingo a Lausana (Suiza), donde tendrá su cuartel general durante la fase de grupos. Allí espera centrarse en preparar los tres duelos clave: Portugal (3 de julio), Bélgica (7 de julio) e Italia (11 de julio). En ese contexto, la situación de Aitana condiciona no solo el plano táctico sino también el anímico.

La plantilla ha manifestado su respaldo absoluto a la jugadora. “Estamos un poco tristes por Aita. Le deseamos una pronta recuperación”, expresó Athenea del Castillo, una de las referencias ofensivas de la Roja, al término del duelo frente a Japón. La atacante cántabra se mostró ilusionada tras su gol ante las niponas y señaló que todo el equipo está trabajando con ilusión por lograr un hito inédito: ganar la primera Eurocopa femenina para España.

Un torneo con más presión que nunca

El contexto actual sitúa a España entre las favoritas. Campeonas del mundo en 2023, con una generación de oro encabezada por jugadoras como Mapi León, Alexia Putellas, Salma Paralluelo o la propia Aitana Bonmatí, las expectativas son altas. Además, el Grupo B parece, en principio, asequible, con rivales como Portugal, Bélgica e Italia, a las que ya ha derrotado en recientes enfrentamientos.

Sin embargo, el bloque dirigido por Montse Tomé enfrenta ahora el primer gran contratiempo. La ausencia —temporal o definitiva— de su arquitecta futbolística pone a prueba la capacidad de adaptación del grupo, la versatilidad de sus piezas y la solidez del plan de trabajo del cuerpo técnico.

¿Qué harían otras selecciones?

Algunas rivales directas ya han tomado medidas de previsión. Portugal e Italia, por ejemplo, viajarán a tierras helvéticas con más jugadoras que las 23 oficialmente inscritas, conscientes de que podrían necesitar una sustitución de última hora. España, en cambio, mantiene su lista cerrada y la concentración inalterada, lo que denota confianza en la recuperación de Aitana.

Aitana Bonmatí, que ya ha sido protagonista en actos institucionales como su encuentro con la Reina Letizia en Zarzuela, representa no solo el talento, sino el liderazgo silencioso de esta selección. Su mera presencia en el vestuario puede ser determinante, aunque la gran incógnita es si podrá estar en el césped para influir directamente en el juego.

Fuente