El Madrid sobrevive a la Juve y mantiene su pleno en Champions
El Real Madrid se impuso por la mínima (1-0) a la Juventus en el Santiago Bernabéu, en un partido vibrante que tuvo de todo: fases de dominio blanco, una Juve resistente y un desenlace que devuelve la mejor versión de Jude Bellingham, autor del gol que mantiene el pleno de victorias en la Champions League.
El encuentro fue un ejercicio de supervivencia en ambas áreas. Di Gregorio sostuvo a los italianos con intervenciones de mérito, mientras Courtois firmó un recital bajo palos que impidió que el partido se le escapara al conjunto de Xabi Alonso. El inglés, además de marcar, completó su actuación más sólida desde su operación de hombro, justo a las puertas del Clásico.
El Madrid sufre, pero domina
La Juventus, en plena crisis de resultados, no se arrugó. Igor Tudor sorprendió colocando a Kalulu en el costado derecho con la intención de frenar a Vinicius, aunque el brasileño volvió a ser el agitador habitual. En los primeros compases, el peligro llegó del lado bianconero: McKennie y Gatti probaron a Courtois, que respondió con reflejos de oro.
A partir del cuarto de hora, el Madrid fue encontrando su ritmo. Arda Güler, cada vez más asentado, volvió a dejar detalles de genio. Su control del juego y su precisión a balón parado —con un córner que remató Tchouaméni— levantaron al público. Por momentos, el juego del Madrid fluyó con la claridad que se esperaba: Brahim y Mbappé rozaron el gol, pero Di Gregorio se multiplicó para evitarlo.
Courtois y Bellingham, determinantes
La segunda mitad arrancó con susto. Una pérdida en la salida permitió a Vlahovic encarar a Courtois, pero el belga adivinó su disparo cruzado y mantuvo el 0-0 con otra parada decisiva. La Juve olió la sangre y Yildiz generó peligro por banda izquierda, obligando a Militão y Valverde a multiplicarse.
Cuando el Bernabéu empezaba a inquietarse, apareció Vinicius. El brasileño inventó una jugada de otra dimensión: dos amagos, un disparo seco al palo y, en el rechace, Bellingham cazó el balón para marcar el 1-0. Gol de instinto, de fe y de líder.
«Ha sido una victoria muy importante. Hemos sufrido, pero este equipo sabe ganar de muchas formas», comentó Xabi Alonso tras el encuentro.
Sufrimiento hasta el final
El gol desató al Madrid, que pudo sentenciar con varias ocasiones consecutivas. Mbappé y Brahim tuvieron el segundo, pero Di Gregorio volvió a erigirse en figura. Valverde también rozó el gol con una volea tremenda tras otro córner medido de Güler.
En el tramo final, la Juventus echó el resto. Openda y Jonathan David entraron para buscar el empate y rozaron el gol en una acción que Asencio salvó in extremis, lesionándose en la jugada. El canterano se retiró entre gestos de dolor y es duda para el Clásico.
El descuento fue eterno. Kostic tuvo el empate en un remate que Courtois, una vez más, sacó con reflejos felinos. El Madrid respondió con una contra que no culminó, pero el marcador ya no se movió.
Bellingham vuelve a liderar
El inglés fue el símbolo de la victoria. Más allá del gol, ofreció su versión más completa desde que regresó de su lesión. Se movió entre líneas, conectó con Güler y dio aire a un Madrid que necesitaba su energía.
Con este triunfo, el conjunto blanco suma nueve puntos de nueve posibles en la Champions y encarrila el pase a la siguiente fase. No despeja todas las dudas, pero vuelve a sonreír antes del gran examen: el Clásico ante el Barcelona.
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