El culebrón de Morata: atrapado entre Milán, Galatasaray y Como

Álvaro Morata vive un nuevo capítulo en su agitado periplo futbolístico. Lo que parecía una operación cerrada para fichar por el Como de Cesc Fàbregas se ha convertido en un auténtico culebrón de mercado en el que intervienen tres clubes, una cesión polémica y una cláusula que amenaza con dejar al delantero madrileño atrapado en Turquía hasta diciembre.

Un fichaje que parecía cerrado… pero se enreda

Hace un mes, Morata lo tenía claro: rechazar las ofertas de Arabia Saudí para volver a competir en una liga exigente —la Serie A— con el objetivo de mantener opciones de ir al Mundial 2026 con Luis de la Fuente. El destino: el Como 1907, proyecto ambicioso liderado por Cesc Fàbregas desde los despachos.

El Milan, club que poseía sus derechos, y el Como alcanzaron un acuerdo de traspaso por 10 millones de euros, pero la situación contractual con el Galatasaray, que aún conserva la cesión de Morata hasta diciembre, ha bloqueado por completo la operación.

Galatasaray exige ocho millones para dejarlo salir

El club turco, que invirtió 75 millones este verano en fichar a Osimhen, no quiere perder a Morata sin beneficios. Por ello, ha exigido una compensación económica de ocho millones de euros: seis por la ruptura anticipada de la cesión y otros dos por el salario ya adelantado.

Según revela Carlo Laudisa (Gazzetta dello Sport), el Galatasaray no pagó los seis millones estipulados por la cesión al Milan en enero. Aun así, ahora pretende obtener esa cifra para dejarle marchar, lo que ha enfriado la operación y creado un bloqueo inesperado.

El Milan reclama su parte y la operación se congela

Por su parte, el Milan también tiene su propia ecuación financiera. Exige diez millones para compensar lo que invirtió al pagar el traspaso al Atlético de Madrid. Esperaba cubrir parte de ese coste con los pagos del Galatasaray, pero al no materializarse, el club rossonero se encuentra ahora sin ingresos por la cesión y sin el jugador.

Morata, entre tres frentes… y sin solución inmediata

Mientras tanto, Morata sigue entrenando con Galatasaray, a la espera de que los tres clubes encuentren un punto de acuerdo. Si no hay solución, deberá cumplir el contrato vigente hasta final de año en Turquía, y solo entonces el Milan podrá mover ficha con libertad.

El objetivo de Cesc Fàbregas, de tener al delantero como pieza estrella del proyecto del Como, queda en suspenso. Por ahora, la trama se estanca y el tiempo corre. Como escribió un aficionado en redes sociales, «ni las novelas turcas tienen tanto giro de guion como el futuro de Morata».

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