El Barça tiene joya: Lamine, más decisivo que el año pasado
La narrativa de que Lamine Yamal no está brillando esta temporada ha ganado fuerza entre ciertos sectores del entorno azulgrana. Críticas, dudas y análisis superficiales han alimentado la idea de una supuesta “crisis de rendimiento” en el joven extremo del FC Barcelona. Sin embargo, al analizar con detenimiento los datos y el contexto, los números del jugador no solo se mantienen, sino que incluso mejoran en varios aspectos respecto al curso anterior.
Un arranque marcado por las lesiones… y las críticas
Todo comenzó con los problemas físicos que arrastró en septiembre: una pubalgia que lo dejó fuera de hasta cinco partidos, justo cuando el equipo de Hansi Flick comenzaba a consolidar su esquema. A eso se sumaron las controversias por sus convocatorias (y ausencias) con la selección española, generando un ruido que, por momentos, eclipsó su rendimiento.
Su bajo impacto en partidos clave como el clásico ante el Real Madrid en el Bernabéu, donde jugó tocado, avivó la narrativa de que ya no era ese jugador imparable que había deslumbrado a Europa en su irrupción. Para algunos, su magia se estaba apagando. Pero, lejos de ello, la temporada de Lamine Yamal sigue siendo sólida, y en varios aspectos, mejor que la anterior.
Más goles y más madurez
Tras el gol anotado ante el Oviedo, el joven extremo acumula 11 goles en todas las competiciones esta temporada. Son dos más que los que llevaba a estas alturas del curso pasado (nueve en los primeros 26 partidos). A pesar de su juventud —apenas 18 años—, Yamal mantiene una constancia goleadora destacable, a la altura de los referentes ofensivos del equipo.
En LaLiga, lleva ya ocho tantos, quedando a solo uno de igualar su mejor registro en el campeonato nacional (nueve en la 24-25). Y aún restan 17 jornadas de Liga, además de un partido de Copa del Rey y, al menos, tres de Champions League, lo que le da margen suficiente para superar los 18 goles que firmó en toda la campaña anterior, la más prolífica de su carrera hasta ahora.
El rey de las asistencias en LaLiga
Pero si hay un aspecto que refleja de manera más clara su importancia en el equipo, ese es el de las asistencias. Lamine Yamal es actualmente el máximo asistente de LaLiga, con nueve pases de gol, y 12 asistencias en total en todas las competiciones. Este dato le sitúa por delante de compañeros y rivales como Rashford (8), Arda Güler y Luis Milla (7).
Más allá de los goles, es su influencia directa en el juego ofensivo lo que lo convierte en una pieza indispensable para Flick. Suma ya casi la mitad de las 25 asistencias que logró el curso pasado, una cifra que podría superar si mantiene este ritmo de productividad.
Menos espectacular, más efectivo
Es cierto que Lamine ha variado ligeramente su forma de jugar. Ya no se le ve tanto buscando desbordes imposibles en cada jugada, como sí hacía en sus primeros partidos con el primer equipo. Su juego ha ganado en madurez, pausa y lectura táctica, lo que a veces puede interpretarse, erróneamente, como una pérdida de chispa.
El propio Hansi Flick ha pedido públicamente “que se le cuide”, reconociendo que el jugador aún arrastra molestias y no está al cien por cien físicamente. Aun así, sigue decidiendo partidos, creando ocasiones y sumando cifras determinantes en cada competición.
Un rendimiento al nivel de los grandes
La influencia de Lamine en el Barça no se limita a los goles y asistencias. Su sola presencia en el campo modifica el comportamiento defensivo de los rivales, abre espacios y facilita la labor ofensiva del equipo. Y todo esto con apenas 18 años.
La comparación con otros jóvenes talentos de Europa es inevitable, y pocos jugadores de su edad pueden presumir de haber firmado dos temporadas consecutivas con cifras de doble dígito en goles y asistencias, siendo además titular en uno de los clubes más exigentes del mundo.
¿Crisis? Solo en el discurso
La supuesta “crisis” de Lamine Yamal se basa más en percepciones que en realidades. Los datos no solo desmontan ese relato, sino que confirman que el canterano está en plena evolución, con mejores cifras que hace un año y un papel cada vez más consolidado en el esquema de Flick.
Mientras las críticas se centran en lo que parece que no hace, Lamine responde con goles, asistencias y presencia decisiva. Y si sigue esta progresión, el final de temporada puede volver a consagrarle como uno de los grandes talentos del fútbol europeo.
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