El Barça se queda fuera de la millonaria demanda de la Superliga
El Barcelona no tendrá derecho a percibir ninguna indemnización económica derivada de la demanda de 4.500 millones de euros que la Superliga y el Real Madrid mantienen contra la UEFA por daños, perjuicios y lucro cesante. La decisión del club azulgrana de abandonar el proyecto le deja fuera de cualquier compensación si los tribunales acaban dando la razón a los demandantes.
La empresa promotora de la Superliga, A22, junto al Real Madrid, seguirá adelante con el procedimiento judicial contra el organismo presidido por Aleksander Ceferin. En el actual momento procesal, los jueces han instado a ambas partes a intentar un acuerdo previo antes de formalizar la reclamación económica por la vía judicial, un paso que no se ha logrado tras meses de negociaciones.
El adiós del Barça al proyecto, anunciado la semana pasada, no afecta a la posición del Real Madrid ni a la continuidad de la demanda, pero sí excluye al club azulgrana de cualquier posible reparto económico futuro. Una vez que el Barcelona formalice su regreso a la ECA (Asociación Europea de Clubes integrada en la UEFA), quedará definitivamente desvinculado de la reclamación.
La Superliga ha ido un paso más allá y, además de la demanda económica, ha remitido una carta formal a la UEFA exigiendo el cumplimiento de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y el reconocimiento oficial del proyecto. En la misiva, enviada a la sede de la UEFA en Nyon el pasado 25 de noviembre, A22 recuerda que existen resoluciones firmes de varias instancias judiciales europeas, incluida la Audiencia Provincial de Madrid, que cuestionan el actual monopolio del organismo continental.
El plazo de respuesta de la UEFA ha vencido sin que haya habido contestación oficial desde Suiza, lo que refuerza la decisión de los promotores de seguir adelante con la vía judicial, a la espera únicamente de los plazos procesales.
Durante los últimos meses del año pasado, representantes de A22 y la UEFA mantuvieron negociaciones directas sin éxito. En esos encuentros participaron, entre otros, el CEO de A22, Bernd Reichart, el secretario general de la UEFA, Teodoro Teodoridis, y representantes del Real Madrid y del Barcelona, con conocimiento directo de Florentino Pérez y Joan Laporta.
Con el paso del tiempo, Laporta se fue alejando de las posiciones de la Superliga y acercándose a la UEFA, un movimiento que culminó con la salida definitiva del Barcelona del proyecto, coincidiendo con su dimisión como presidente para optar a la reelección, una decisión interpretada en algunos sectores como estratégica en clave electoral.
La Superliga, presentada originalmente en 2021 con el apoyo de doce clubes fundadores, fue perdiendo respaldos de forma progresiva, especialmente tras la retirada de los equipos ingleses. Mientras el Atlético de Madrid se alineó con la UEFA, el Real Madrid ha mantenido su apuesta por el proyecto y lidera ahora la ofensiva judicial que puede marcar un precedente histórico en el fútbol europeo.
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