El Atlético, noqueado en su estreno mundial: goleada y crisis

Los sueños mundialistas del Atlético de Madrid han arrancado con un mazazo de realidad. En un escenario imponente como el SoFi Stadium de Los Ángeles, y ante un rival temible como el Paris Saint-Germain, los de Diego Pablo Simeone sufrieron una de las derrotas más duras de los últimos tiempos (4-0), quedando al borde del abismo en la fase de grupos del nuevo Mundial de Clubes.

Desde el pitido inicial, el conjunto dirigido por Luis Enrique impuso su ley. El campeón de la Champions dio continuidad al histórico 5-0 en la final ante el Inter con una exhibición coral que desarboló a un Atlético superado en todas las líneas. La contundencia del PSG no solo se tradujo en el marcador, sino en el mensaje que envía al resto de participantes: quieren dominar el mundo.

El grupo se aprieta: Botafogo cumple, Seattle sorprende

Mientras tanto, el otro partido del grupo también elevó la tensión. Botafogo, campeón de la Libertadores, cumplió con los pronósticos ante Seattle Sounders, pero sudó hasta el último minuto para amarrar un 2-1 que calienta aún más la lucha por la segunda plaza. El tanto de Cristian Roldán dejó claro que los norteamericanos no serán meros espectadores y que el choque ante el Atlético puede ser letal para los rojiblancos si no muestran otra cara.

Con la calculadora en mano, al Atlético no le queda margen de error. Todo lo que no sea ganar los dos partidos restantes —frente a Seattle y Botafogo— será cavar su propia tumba en el torneo. El calendario es implacable: los de Simeone visitarán Seattle en un duelo vital mientras PSG y Botafogo se enfrentan en un choque que podría decidir el destino colchonero incluso antes de su último encuentro.

Mensaje de calma en el vestuario: cabeza fría y fe

En el vestuario, el discurso es claro. “Hay que mantener la cabeza fría”, ha repetido Rodrigo De Paul, apelando a la épica reciente de Argentina en el Mundial 2022 tras su tropiezo inicial. El mediocentro, junto a Correa, sabe que las fases de grupos se juegan a tres actos y que no hay espacio para el pánico.

Una cita que no admite medias tintas

El Atlético sabía desde el sorteo que este Mundial no admitiría medias tintas. Emparejarse con el mejor PSG de los últimos años era sinónimo de palo o subidón, y el primero ya se ha producido. Ahora toca rehacerse. Porque para el Cholo y los suyos, cada minuto que queda es una final. Y solo hay una consigna: ganar o morir.

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