Edna Imade, la MVP que vino en patera
Edna Imade (25 años) se ha convertido en la sensación del momento. Su gol con la Real Sociedad ante el todopoderoso Barça en la pasada jornada de la Liga F Moeve, que derivó en la primera derrota azulgrana a domicilio en dos años y medio en esta competición, la ha situado en el foco mundial e incluso en los planes de Sonia Bermúdez para la selección española absoluta. Es un sueño, otro más, de una joven que sabe lo que es venir de abajo y subir hasta el cielo.
Nacida en Marruecos, sus padres, de origen nigeriano, huyeron del país a finales de los años 90, cuando los conflictos armados forzaban a muchas familias a buscar una vida mejor. Floren, su madre, estaba embarazada de gemelos y, tras cruzar el desierto del Sáhara, dio a luz en Marruecos. Allí permanecieron varios meses antes de conseguir una plaza en una patera rumbo a España.
Durante la travesía por el Estrecho, el hermano de Edna, Paul, cayó al mar y fue rescatado por uno de los pasajeros. Ya en tierra, el padre de ambos fue detenido y deportado a Marruecos. La familia no volvió a saber de él. En Sevilla, la madre encontró ayuda en una monja keniata que acogió a los tres en un convento, mientras ella trataba de ganarse la vida vendiendo pañuelos en los semáforos de la ciudad andaluza. “En Navidad, mi madre solía traer algo más de dinero a casa; parece que en esas fechas la gente se solidariza más”, recordaba la jugadora en una entrevista con El Diario Vasco.
Hoy, aquella niña que llegó en patera y vivía de la caridad es una de las futbolistas más destacadas de la liga española y aspira a su primera convocatoria con la Absoluta, en cuanto los papeles estén regla, tal como señaló el pasado mes la propia seleccionadora, Sonia Bermúdez.
El pasado fin de semana, el gol de Edna Imade en Zubieta decidió un partido histórico para el club y confirmó el gran estado de forma de la atacante, que suma siete goles en cinco jornadas, con dos dobletes incluidos.
Su rendimiento ha sido una de las claves del proyecto de Arturo Ruiz, el técnico que ya la dirigió en el Granada la pasada temporada y que ha sabido explotar su velocidad y capacidad de definición. Imade ha respondido con cifras que la sitúan entre las mejores delanteras del torneo: promedia un gol por partido, una media superior a la de la culé Claudia Pina, con quien comparte el liderato del Pichichi (1,00 frente a 0,88). Todo ello pese a haberse perdido los dos primeros encuentros de la temporada y haber sido suplente en el tercero.
Propiedad del Bayern de Múnich y cedida esta temporada en Donostia, la futbolista se ha adaptado con rapidez al sistema de la Real. Su físico poderoso, su capacidad para atacar los espacios y su instinto goleador le han permitido convertirse en una pieza imprescindible del ataque blanquiazul.
Su trayectoria pasa por Sevilla, donde empezó en equipos modestos hasta destacar en las categorías inferiores andaluzas. Su explosión llegó en el Granada CF, donde se convirtió en referencia ofensiva y llamó la atención del Bayern, que apostó por su fichaje. La cesión a la Real Sociedad ha resultado un acierto para ambas partes: el club donostiarra ha ganado una goleadora de garantías y la jugadora ha encontrado minutos y estabilidad.
La buena marcha de la Real tiene su nombre como protagonista: los siete goles de Imade han aportado puntos clave en un arranque de temporada que invita al optimismo en Zubieta. El conjunto vasco aspira a competir por plazas europeas y volver a la Champions, un objetivo que parecía lejano hace apenas unos meses.
Más allá de su rendimiento deportivo, la historia personal de Edna Imade ha llamado la atención en todo el país. Su recorrido desde una infancia marcada por la precariedad hasta convertirse en profesional de la Liga F es una muestra del creciente impacto social del fútbol femenino.
La delantera, que ha expresado en varias ocasiones su deseo de jugar con la selección española, espera completar en las próximas semanas los trámites administrativos necesarios para poder ser convocada. “España es mi casa, aquí he crecido y me gustaría defender sus colores”, ha declarado. En la Federación siguen de cerca su evolución, conscientes de que su perfil encaja con las necesidades del equipo nacional.
En Donosti, mientras tanto, disfrutan de su mejor versión. Su conexión con las compañeras, especialmente con Nerea Eizagirre y Andreia Jacinto, ha dado al equipo una nueva dimensión ofensiva. Su gol ante el Barça ha sido el punto culminante de un inicio de curso sobresaliente y la confirmación de que Edna Imade no es solo una promesa, sino una realidad.
