Desastre total del Real Madrid, por Manel Bruña
El Real Madrid sólo ha tenido cuatro días de paz tras ganar en San Mamés. Un partido en el que los blancos vencieron y convencieron tras vencer al Athletic. Pero está claro que lo que pasó en Bilbao fue un espejismo. El Madrid real, el de verdad es el que se vio ante el Celta, un equipo que sólo reaccionó cuando perdía y se quedó con 10 por la autoexpulsión de Fran García. Ahí, cuando toca echar mano de la épica, apareció el Real Madrid que quiere Xabi Alonso y el que esperaba el Bernabéu en el regreso del fútbol a Chamartín.
Fue un desastre total del Real Madrid al que le falta fútbol, mucho fútbol y que depende de los goles de Mbappé. Haría mal el madridismo en justificar la derrota señalando al árbitro. Los que deben ser señalados son los jugadores y también el técnico porque no parece lógico que tras el partido de San Mamés, hagan lo que hicieron ante el Celta.
El desastre se redondeó con la lesión de Militao, que aumenta la desgracia del Real Madrid en defensa. Parece grave la lesión del brasileño, el jefe de la defensa del equipo blanco que ahora se queda aún más huérfana y sin líder.
