Denuncias anónimas contra la junta del Barça en el Canal Ético
Un socio ha presentado denuncias por la fórmula con la que se presentaron los avales y por la donación de ISL
Joan Laporta, en su visita a Montserrat / JAVI FERRÁNDIZ
Ivan San Antonio
20 JUN 2025 6:30
El Barça dispone de un Canal Ético en el que “recibir y atender todo tipo de comunicaciones, consultas o denuncias relacionadas con irregularidades o incumplimientos, tanto del Código Ético y de la normativa interna, como de la legislación aplicable”, según explica la web del club. Durante la semana que ya acaba ha habido mucho movimiento.
Un socio ha usado este canal para abrir dos expedientes. Uno por el “caso de los Avales” y otro por el “caso ISL”. En ambos ha expuesto los hechos, el marco normativo interno, el marco jurídico externo, las posibles irregularidades, las recomendaciones de investigación interna a través de la oficina de Compliance y la Comisión Ética y la solicitud de apertura de expediente. La semana que viene tiene previsto presentar un nuevo caso. Y no parece que vaya a ser el último.
En el caso de los avales, por ejemplo, habla de que deben “estar garantizados eclusivamente con el patrimonio de los miembros de la junta”. El socio advierte «la posible invalidez estatutaria del aval, así como la existencia de un conflicto de interés que podría constituir un supuesto de corrupción privada». Además, «se aprecia una posible administración desleal derivada del uso de una cuenta compartida con fines personales, concretamente para prestar un aval que, de otro modo, no se habría podido depositar, permitiendo así el acceso a la condición de directivo. Esta situación conlleva un riesgo fiscal por una posible donación no declarada, y podría acarrear también una sanción deportiva en caso de que el aval sea considerado irregular».
Laporta, ante el Senado del FC Barcelona / FCB
En el caso ISL, expone posible corrupción privada “si el pago (350.000 euros) de esta empresa condicionó su contratación”. Además, recomienda al departamento de Compliance «requerir los extractos y las comunicaciones con ISL para evaluar el posible conflicto de interés y la naturaleza de la transferencia realizada», además de «encargar una auditoría forense de la cuenta mancomunada para detectar pagos privados y otros depósitos de proveedores del club en una cuenta de los miembros de la junta directiva». Al mismo tiempo, solicita a la Comisión de Disciplina «la apertura de un expediente a los directivos del club por una presunta infracción muy grave, al mantener tratos privados con proveedores del club obteniendo un beneficio personal de su posición y comprometiendo los recursos del club mediante la adjudicación de contratos sin criterios puramente técnicos y profesionales».
