De la Cipressa al Poggio: los ascensos que decidirán la Milán-San Remo
El primer Monumento de la temporada ciclista cuenta con tres puntos clave en su recorrido
Pogacar y Van der Poel volverán a verse las caras en la Milán-San Remo / Milán-San Remo
Alberto Teruel
Barcelona19 MAR 2026 6:30
La primavera ciclista se intensifica con la llegada de la Milán-San Remo. Este sábado 21 de marzo, la disputa de la ‘Classicissima’ dará el pistoletazo de salida a la temporada de Monumentos, territorio que en los últimos años cuenta con dos grandes dominadores.
Como ha venido sucediendo en las 116 ediciones anteriores, la Milán-San Remo reunirá a algunos de los grandes nombres del pelotón. Figuras de la talla de Filippo Ganna, Jonathan Milan y Wout van Aert buscarán la victoria en el primer Monumento del año, aunque esta parece cosa de Tadej Pogacar o Mathieu Van der Poel.
La presente edición de la ‘Classicissima’, que como de costumbre arrancará en Pavia para finalizar en la Vía Roma de San Remo, está formada por un recorrido de 298 kilómetros que se ha mantenido inmutable a lo largo de las últimas décadas. Si bien es cierto que la clásica italiana no es la más dura de entre todos los Monumentos, cuenta con algunas de las subidas más emblemáticas del calendario, capaces de dinamitar la carrera y claves en el momento de encumbrar al ganador.
Van der Poel celebra su victoria en la Milán-San Remo 2025 / Milán-San Remo
Los tramos más decisivos de la Milán-San Remo 2026
Los ‘Tre Capi’ (Mele, Cervo y Berta)
Ninguna de las ascensiones a Mele (2,5% al 5,2%), a Capo Cervo (2,5 al 4,1%) y al Capo Berta (3km al 4,3%) presentan un gran desafío por separado, pero enfrentarlas de manera consecutiva supone un ejercicio de desgaste que puede marcar la diferencia.
Además, esta triple ascensión tendrá lugar a 50 kilómetros de meta y servirá como antesala de los dos tramos más decisivos de la carrera.
La Cipressa (km 267-273)
“Antes, no hacía falta fijarse en la Cipressa, pero Tadej y UAE definitivamente lo han cambiado«, comentó Van der Poel hace apenas unos días en declaraciones para Sporza. Con 5,6 kilómetros al 4,1% y rampas máximas del 7%, no se trata de una de las ascensiones más desafiantes del calendario, pero su cercanía a meta propicia que pueda convertirse en el escenario en el que se produzca el ataque definitivo.
La Cipressa, el tramo que puede dinamitar la Milán-San Remo 2026 / Photo News
En la edición anterior, sin ir más lejos, Pogacar ya intentó dinamitar la carrera en la Cipressa, y este año ya ha explorado el terreno con la intención de volver a la carga. “El año pasado ya estuvo muy cerca. Si mi rendimiento baja un uno por ciento, se escapará», advierte Van der Poel.
El Poggio di Sanremo (km 283-287)
El juez final de la ‘Classicissima’. Si nadie consigue escaparse en La Cipressa, los 3,5 kilómetros al 3,5% de esta última ascensión serán el escenario en el que se producirá el ataque definitivo.
Tan crucial como el ascenso es el descenso, técnico y frenético, que impulsará al ganador hacia la Vía Roma de San Remo. En la edición anterior, Van der Poel impuso su ley ante Pogacar en este sector, y se espera que este año vuelva a ser igual de decisivo.
