Cuando todo es relativo, por Iñaki Ugalde

Goles son amores y además buenas razones. El Athletic, que venía de hacer una pretemporada un tanto preocupante a nivel de resultados e incluso de juego, comenzó la Liga sumando tres puntos. Los leones, con problemas de cara a portería durante el periodo de preparación, firmaron tres tantos ante un Sevilla cuyo portero tan sólo tuvo que intervenir para sacar el balón del fondo de la red.

El equipo hispalense, eso sí, hizo dos dianas en San Mamés. El problema en lo que a nivel de cerrar la meta propia hace referencia sigue latente en el conjunto rojiblanco. De no haber sido por un inspirado Unai Simón…

Hay que ser conscientes de que esto no ha hecho más que empezar. Valverde tiene tiempo por delante para ajustar piezas. Sus jugadores también.

Importante ganar, por supuesto que sí; pero sin recrearse en la victoria porque pudo haber pasado de todo. El Athletic se cayó desde el inicio del segundo tiempo. Luego, eso sí, tuvo la virtud de levantarse tras el empate provisional de los visitantes.

Ahora se trata de seguir en la misma línea de cara a gol y de mejorar en la contención. También de reconocer el acierto del míster con los cambios. Más allá del gol de Robert Navarro habría que incidir también en el doble pivote.

Ganó frescura y soltura el equipo bilbaíno con Vesga y sobre todo con Rego en el doble pivote. El chaval tuvo un prometedor debut. Labor sorda, pero muy eficaz.

Otra ejemplo más para confiar en la cantera de Lezama. Hay madera.

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