Cuando robar un regalo deportivo a un niño acaba de arruinar tu reputación | ‘Philly karen’ y Piotr Szczerek
La actitud de la ‘Karen de Philadelphia’ (o ‘Philly Karen’) este fin de semana en la MLB ha reabierto el debate sobre la avaricia en cuanto a regalos de deportistas que empezó hace pocos días Piotr Szczerek en el US Open
De nuevo un adulto ‘roba’ el regalo a un niño en un evento deportivo, esta vez en la MLB
La 'philly karen' en la MLB y Piotr Szczerek en el US Open / @PhilsTailgate / @PhilliesTailgate
Jordi Delgado
08 SEPT 2025 11:53Actualizada 08 SEPT 2025 14:32
Volvió a suceder. Un adulto ‘robó’ el regalo a un niño en un evento deportivo. Sucedió, de nuevo, en Estados Unidos. ¿Recuerdan la gorra de Kamil Majchrzak en el US Open hace algunos días que quiso dar a un niño y se la acabó llevando Piotr Szczerek, el CEO de una empresa de construcción polaca? Esta vez fue en un partido de la MLB entre los Philadelphia Phillies y los Miami Marlins, tras un home-run de Harrison Bader. Son imágenes habituales ver a la grada lanzarse a por la pelota que llega desde el bate de béisbol, pero no dejan de ser imágenes desestabilizantes. Más aún, si tras la disputa, una señora se acerca al padre que agarró el pequeño esférico para dárselo a su hijo, y lo reclama de vuelta, de malas maneras.
Como en la reprobable acción en el tenis, las redes sociales rápidamente judicializaron a la protagonista, empezando una cadena de odio y juicios de valor que han acabado por arruinar su reputación, de la misma forma que pasó con Szczerek, que tuvo que salir a hacer un comunicado disculpándose.
En definitiva, lo que estas lecciones de vida nos dejan claro es que no vale la pena este escándalo por un pequeño ‘souvenir’ de tu experiencia en un estadio, más aún si implica a un niño. De hecho, en ambos casos, los niños han acabado por tener una mejor experiencia que la de los objetos que hubieran podido conseguir. En Flushing Meadows, Kamil Majchrzak se encargó personalmente de conocer al niño el día siguiente y darle varios regalos. En Philadeplphia, el club actuó de manera casi instantánea enviando a un empleado a darle una cesta de regalos al joven (aún con el partido en marcha) y le invitó tras el partido a la zona VIP para que conociera a los jugadores, los que le regalaron aún más objetos de ‘memorabilia’.
Szczerek vio como las acciones de su empresa bajaban de forma espectacular una vez las imágenes y su nombre llegaron a internet, además de un supuesto comunicado en el que afirmaba que “la vida va por orden de llegada”. Días más tarde, el empresario tuvo que salir al paso mediante un comunicado oficial emitido por su empresa en el que se disculpó y afirmó que «me dejé llevar por el calor del momento y la alegría de la victoria, y creí que Majchrzak me estaba dando una gorra para dársela a mis hijos, quienes previamente me habían pedido autógrafos”.
El caso de la mujer aún no ha quedado tan claro. Las redes se movieron rápido para conocer su identidad y, pese a que existieron algunos rumores, todos se han negado. Tanto instituciones como personas con ese mismo nombre han querido rápidamente negar que tengan nada que ver con la apodada ‘Philly Karen’. La Hammonton Public Schools de Nueva Jersey, supuesta escuela en la que trabajada, apenas tardó horas en desmentir que fuera su empleada, usando algo de humor: «Cualquiera que trabaje para nuestro distrito escolar, haya asistido como estudiante o viva en nuestra comunidad, obviamente habría atrapado la pelota con la mano en primer lugar, evitando toda la situación».
El «aquí no» hacia los jugadores del Barça en Vallecas
Estos últimos días también se compartió una imagen bastante viral de los futbolistas del FC Barcelona saliendo del campo de Vallecas. Las cámaras de ‘El Día Después’ captaron una imagen entre los ultras del Rayo Vallecano en la que le prohibieron a jugadores como Frenkie de Jong, Alejandro Balde o Marc Casadó dar camisetas de recuerdo a algunos niños en la grada, al lado del túnel de vestuarios, que las pedían.
«Ni robando ganáis aquí. ¡Esto es Vallecas, perros! Ni robando ganáis aquí. ¡Ni robando, a tomar por culo venga! ¡Aquí no se da nada, eh! ¡Aquí en el fondo de Vallecas no se dan camisetas, eh! Fuera, fuera. En el fondo no se dan. Luego, fuera en los vestuarios lo que queráis, aquí no. ¡Aquí no se dan camisetas, luego fuera lo que queráis! ¡Iros fuera, fuera lo que queráis! Si se la das, se la vamos a quitar«, decía el ultra a los futbolistas, que acabaron entrando a los vestuarios, con las camisetas puestas y atónitos ante la situación. Otra imagen que no deja en muy buen lugar a un club que no pasa por su mejor momento.
